Funcionaria de agencias de diarios es asaltada y violada


Atraco en Santa Cruz. Un sujeto entró a la oficina haciéndose pasar por un cliente, vio a tres mujeres solas, sacó su arma de fuego, las obligó a desnudarse, ultrajó sexualmente a una y luego huyó llevándose dinero y objetos

image

La Policía levantó huellas y hay movilización tras el autor. En la tarde, las oficinas fueron cerradas



EL DEBER, Santa Cruz, Bolivia

Un hombre llegó bien temprano a la oficina de las agencias de los diarios La Razón, Extra y Opinión haciéndose pasar como cliente. Cuando vio que en el lugar había solo tres mujeres, sacó su arma de fuego para intimidarlas y robar dinero, teléfonos celulares y otros objetos. Después vino lo peor, pues obligó a las funcionarias a desvestirse y ultrajó sexualmente a una de ellas, para después escapar, primero a pie y luego a bordo de un taxi.

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

Este hecho sucedió, al promediar las 8:30 de ayer, en las oficinas ubicadas en la calle Independencia, casi esquina Pari.

La Policía se movilizó, pero no logró dar con el malviviente.

Dina Justiniano, administradora del diario Extra, informó de que el delincuente se llevó al menos Bs 8.000 tras rebatir los cajones de dos escritorios. Dijo que el asaltante portaba un arma de fuego y un cuchillo.

Se cree que el delincuente hizo un seguimiento de estas oficinas, pues  ingresó cuando las mujeres se encontraban solas. Una de las víctimas es una embarazada.

Un testigo alertó a la Policía

Un testigo casual dijo que un joven, que se encarga de abrir las puertas de dichas oficinas, llegó antes, pero fue interceptado por el asaltante de tez morena. Lo encañonó y le dijo que desaparezca. El muchacho salió corriendo y más allá habló a la Policía. “El atracador estuvo 20 minutos ahí”, contó un vecino.

El subdirector de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), José Murillo, informó de que el sujeto no se contentó con robar, sino que violó a una de las funcionarias.

Tras tomar datos del hecho, los policías también levantaron huellas.

Agentes asignados a la Unidad de Víctimas Especiales (UVE), junto a la fiscal Alejandra Ávalos, iniciaron las pesquisas al tratarse de un hecho de abuso sexual. Se recibió el testimonio de la mujer abusada, que entró en una crisis de nervios. 

Seguidilla de atracos

Luego de este hecho, se conocieron otros casos de atracos con similares características. Cerca de las 10:00, en una casa de la urbanización EL DEBER en la av. Santos Dumont, sujetos armados irrumpieron en una casa tras violentar los seguros. Robaron eletrodomésticos, dinero y también un perro.

A las 11:00, en otro inmueble de la urbanización La Madre, ocurrió otro robo. Allí los ladrones fueron vistos escapando en un vehículo Noah.

Cerca de las 16:00, en una casa del kilómetro 9 al norte, dos sujetos que llegaron en un auto Noah robaron tras amarrar a una mujer y encerrarla en el baño. Se sabe que intentaron violarla. Los sujetos también robaron un perro de raza 

Movilización 

La policía busca a los bandidos

Efectivos de diferentes unidades policiales están movilizados por diversos puntos de la capital en procura de la detención de los asaltantes.

Se cree que sean extranjeros

En el asalto a las agencias de los diarios, algunos testigos dijeron que el autor, que es de tez morena, puede ser un extranjero. En los otros tres asaltos de las mismas características actuaron más sujetos, pero según las víctimas, tenían acento extranjero.

Rastrillajes nocturnos

El jefe de la Policía dispuso la movilización de uniformados en la noche dentro del plan Chachapuma tras la seguidilla de cuatro asaltos graves registrados la jornada de ayer.

“Dios me guardó de esta desgracia”

Shirley, funcionaria de uno de los diarios, llegó ayer un poco atrasada a su trabajo, por eso se libró de ser víctima del asaltante.

“De verdad que Dios me guardó. Nunca llego tarde al trabajo, pero ayer tenía dinero de las recaudaciones de los diarios y por eso primero debía ir al banco para depositarlo. A medio camino me desanimé y no fui al banco, sino que decidí ir al trabajo. Llegué a las oficinas con el dinero y encontré a mis compañeras impactadas. Habían sido asaltadas y una de ellas abusada”, contó.

La joven asegura que, según vecinos y algunos guardias, el agresor estuvo merondeando la zona desde temprano y esperó el momento oportuno para ingresar, es decir, cuando los canillitas estaban afuera distraídos en otras cosas.