El monseñor Braulio Sáez dijo en la homilía dominical que se debe buscar la unidad del país, luchar contra la pobreza y profesar la fe por la libertad. Reflexionó que el dinero es bueno cuando ayuda.
ALERTA • La Iglesia pide estar atentos a lo que prometen los políticos.
El Día, Lunes, 12 de Octubre, 2009
El obispo de la Arquidiócesis de Santa Cruz, monseñor Braulio Sáez, en su homilía exhortó ayer a la población estar atenta y no dejarse engañar por falsas promesas, buscar la unidad del país, luchar contra la pobreza y profesar la fe con libertad.
En medio del agitado panorama político contaminado por la propaganda política y los insultos de la clase política, monseñor Sáez exhortó a la población boliviana tener la «mente clara» para discernir ante tantas propuestas electorales y dejarse llevar por la fe.
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«Hoy queridos hermanos es preciso estar muy atentos a las falsas ofertas, a las falsas sabidurías que nos hacen (…) hay que tener mente clara y saber discernir ante tantas propuestas a nivel social o político que se nos abren, es preciso dejarse guiar por la verdadera sabiduría y la fe en Jesucristo para no ser engañados y hacer una opción por un país que no queremos, dividido, enfrentado de odios y de violencia. Queremos un país de hermanos diferente en sus culturas, tradiciones y expresiones, pero rico en solidaridad, en valores morales y cristianos. Queremos un país donde la fe pueda ser profesada con libertad y con alegría», dijo.
A la luz del Evangelio monseñor Sáez en su homilía exhortó también a la población y a los gobernantes reflexionar en torno a la necesidad de luchar contra la pobreza.
«Jesús pide una exigencia mayor; anda vende todo y da el dinero a los pobre y luego ven y sígueme. Así de radical es la unción prioritaria por los pobres en la llamada que Jesús nos hace hoy y eso requiere un cambio de mentalidad que permita orientar la vida hacia los más pobres», dijo.
En ese contexto reflexionó al exhortar a la población al señalar que «ciertamente el dinero es bueno cuando se pone al servicio de los más necesitados y sirve para solucionar los grandes problemas de la sociedad, pero es un pecado cuando se lo utiliza para explotar, para comprar conciencias, para engañar a la gente, para matar a la gente mediante las armas, las drogas y la propaganda mentirosa».
Monseñor Sáez presidió, la mañana de este domingo, la celebración de la misa dominical en reemplazo del cardenal Julio Terrazas, quien estaba asistiendo a un encuentro con los sacerdotes.
Recordó también que en el Vaticano el papa Benedicto XVI esta elevando a los altares a varios hermanos modelos de santidad para el pueblo de Dios, como el padre Damián, «apóstol de los leprosos», al hermano Rafael un joven que murió en España a los 25 años convertido en modelo de santidad para todos los jóvenes en los países en el nuevo milenio /ANF