Túpac Katari y transporte pesado amenazan con movilizaciones por falta de combustible


La Federación Túpac Katari advierte con romper el estado de excepción, mientras el transporte pesado se declara en emergencia y no descarta bloqueos y cierre de fronteras.

Por Ernesto Estremadoiro Flores



La falta de combustible mantiene en alerta a sectores sociales y del transporte, que advierten con movilizaciones si el Gobierno no logra normalizar el abastecimiento de diésel en el país.

El ejecutivo de la Federación Túpac Katari, Rolando Choque, afirmó que su organización evalúa movilizarse y advirtió que podría romper el estado de excepción vigente si no encuentra respuestas a sus demandas.

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“Posiblemente vamos a movilizarnos, tal vez se va a romper el estado de excepción, pero estamos todavía en ese análisis”, señaló Choque.

El dirigente sostuvo que existe preocupación entre las organizaciones sociales por las dificultades que enfrenta la población para acceder al combustible y advirtió que la situación podría derivar en un nuevo escenario de conflicto.

“En cualquier momento va a reventar, va a estallar. Esperamos evitar los conflictos, va a ser el único culpable el Gobierno central”, manifestó.

Choque aseguró que la Federación Túpac Katari mantiene una posición firme para exigir soluciones y garantizar el abastecimiento. “Si es posible vamos a luchar hasta las últimas consecuencias”, afirmó.

Transporte pesado se declara en emergencia

A la advertencia de las organizaciones sociales se suma el transporte pesado. El primer secretario de la Federación del Transporte Pesado, Nelson Carrillo, informó que su sector se encuentra en estado de emergencia debido a las dificultades para conseguir diésel.

Carrillo cuestionó que las filas en las estaciones de servicio continúen pese a la promulgación del Decreto Supremo 5676, que estableció un nuevo esquema para la comercialización de diésel a determinados consumidores.

Según el dirigente, los transportistas todavía deben permanecer durante largos periodos en las estaciones de servicio. “Llegamos a hacer fila hasta 72 horas para cargar diésel”, aseguró.

Para el sector, la persistencia de las filas demuestra que las medidas adoptadas hasta ahora no han conseguido resolver el problema de abastecimiento.

Carrillo señaló que el transporte pesado analiza la posibilidad de coordinar acciones con otras organizaciones y no descartó sumarse a movilizaciones convocadas por sectores sociales.

“Si nos llaman para que apoyemos, lo vamos a hacer con bloqueos, fronteras, todo. Esta vez lo vamos a paralizar, para que realmente este Gobierno pueda decir que con el pueblo boliviano no se juega”, advirtió.

Las amenazas se producen en medio de una crisis de abastecimiento de combustibles que ha provocado largas filas en estaciones de servicio y presión sobre el Gobierno para garantizar la distribución de diésel.

El Ejecutivo ha atribuido parte de las dificultades a problemas logísticos y de distribución, mientras los sectores afectados reclaman que las medidas adoptadas no se han traducido todavía en un suministro regular.

La posibilidad de que las organizaciones sociales y el transporte pesado coincidan en una movilización eleva la presión sobre el Gobierno, que enfrenta el desafío de normalizar el abastecimiento y evitar que el conflicto por el combustible se extienda a otros sectores de la economía.