El jefe de la Comisión Europea en Bolivia, Kenneth Bell, le recordó al Gobierno boliviano que ni Irlanda ni Hungría son Macondo y le sugirió que no se hagan los distraídos con los informes elaborados por peritos policiales de esos países en relación a la muerte de Eduardo Rózsa y otros dos ciudadanos europeos en el hotel Las Américas. “Lo importante es que hay que tomar en cuenta esos informes, son serios”, afirmó Bell, refiriéndose a las conclusiones según las cuales, el 16 de abril se produjo una ejecución ilegal de tres supuestos integrantes de una banda terrorista. El diplomático, además de dejar implícito que mientras la seriedad está de parte de los húngaros e irlandeses y la mamarrachada anda suelta en Bolivia, la remató afirmando que los familiares de los asesinados “merecen conocer la verdad”. ¿Acaso la verdad no es la que ha difundido el Ministerio de Gobierno señor Kenneth? El delegado europeo no dejó cabo suelto en sus declaraciones y respondió: “hay demasiadas dudas y confusiones”.
Bajo el penoco – El Día