Superávit comercial: Bloqueos amenazan el repunte del comercio exterior


Las pérdidas económicas acumuladas por los bloqueos, según estimaciones, superan los $us 1.000 millones de dólares

Por Boris Góngora

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El comercio exterior de Bolivia. Foto: Archivo



Fuente: La Razón

Tras el repunte en el comercio exterior durante el primer trimestre de esta gestión, los bloqueos de carreteras amenazan con frenar la recuperación económica, afectar el ingreso de divisas y agravar las dificultades que ya enfrentan los sectores productivos en el país.

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Los representantes del sector exportador, industrial y empresarial alertaron sobre millonarias pérdidas, incumplimiento de contratos internacionales, problemas de abastecimiento y riesgos para miles de empleos en el país.

De acuerdo con datos del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), con base al Instituto Nacional de Estadísticas (INE), al primer trimestre de esta gestión, el país se registró un superávit comercial de $us 1.268 millones.

Exportaciones.

Esa cifra se debió a que Bolivia vendió al exterior más de lo que compró. De acuerdo con los datos, las exportaciones durante los primeros tres meses alcanzaron los $us 3.582 millones, mientras que las importaciones sumaron $us 2.314 millones.

La cifra de las exportaciones representa un incremento del 100% respecto al mismo período de 2025, pese a una reducción del 2% en el volumen exportado.

El IBCE señaló que el desempeño estuvo impulsado principalmente por las exportaciones tradicionales, que registraron un crecimiento del 119% en valor.

Este resultado se explica por el incremento en las ventas de minerales, que generaron $us 1.631 millones adicionales, aunque el volumen exportado cayó un 13%.

En tanto, las exportaciones no tradicionales sumaron cerca de $us 719 millones, destacando el dinamismo de productos como joyería, chía, azúcar, castaña, café, soya y sus derivados.

Respecto a las importaciones, estas alcanzaron los $us 2.314 millones de dólares, registrando un incremento del 4% en valor respecto al mismo período de 2025, aunque el volumen importado mostró una leve caída del 1%.

El 81% de las compras externas se concentró en suministros industriales, rubro que reportó un crecimiento del 2% en valor.

En contraste, las importaciones de combustibles y lubricantes registraron una disminución del 15% en valor, el cual reflejó una menor demanda y adquisición de estos productos.

Asimismo, los bienes de capital mostraron un desempeño positivo, con un aumento del 17% en valor y del 33% en volumen, mientras que los equipos de transporte, junto con sus piezas y accesorios, crecieron un 33% en valor y un 45% en volumen, consolidándose entre los sectores con mayor expansión en las compras externas del país.

Para Gary Rodríguez, gerente general del IBCE, las exportaciones registraron un desempeño favorable durante el primer trimestre de 2026, cuando prácticamente duplicaron su valor respecto al mismo periodo de 2025 y generaron un superávit comercial cercano a los 1.200 millones de dólares.

Este resultado, según explicó, contribuyó a mejorar la disponibilidad de divisas y a estabilizar parcialmente la economía.

Sin embargo, advirtió que la continuidad de los bloqueos podría revertir rápidamente esos avances. “Conquistar un mercado, conseguir un cliente y lograr un contrato demanda mucho esfuerzo, tiempo y dinero para el exportador, pero perderlo puede ocurrir de la noche a la mañana”, afirmó.

Rodríguez sostuvo que la medida de presión afecta especialmente a la producción agrícola de Santa Cruz, donde actualmente se desarrolla la cosecha de granos, etapa fundamental para incrementar las exportaciones y generar productos industrializados con valor agregado.

Agregó que los bloqueos ya impactan negativamente en la producción, el transporte, el turismo, las exportaciones, las importaciones y el comercio interno.

De acuerdo con estimaciones citadas, las pérdidas económicas acumuladas superan los $us 1.000 millones de dólares, mientras miles de camiones permanecen inmovilizados en las carreteras, dificultando el traslado de mercancías, insumos y materias primas.

La preocupación de Rodríguez fue compartida por el presidente de la Cámara Nacional de Industrias (CNI), Gonzalo Morales, quien afirmó que la industria enfrenta una de las crisis más severas de los últimos años debido a los bloqueos, la escasez de combustibles, los problemas logísticos y la incertidumbre económica.

Señaló que numerosas fábricas han reducido operaciones y otras se encuentran al borde de paralizar completamente su producción. “Cada día de bloqueo significa pérdidas millonarias para Bolivia, materia prima que no llega a las industrias, productos que no pueden distribuirse, exportaciones detenidas y contratos internacionales incumplidos”, sostuvo.

Según datos de la CNI, las pérdidas económicas nacionales ya superan los más de 600 millones de dólares, monto que consideran irrecuperable para numerosos sectores productivos. Además, advirtió que la paralización industrial pone en riesgo el abastecimiento de alimentos, medicamentos y productos esenciales para la población.

La Cámara Nacional de Exportadores de Bolivia (Caneb) ya había advertido la semana pasada los impactos económicos, logísticos y sociales que continúan generando los bloqueos en rutas estratégicas del país.

Indicó entonces que las pérdidas económicas se estiman entre $us 50 millones y $us 60 millones por día, afectando directamente a las exportaciones, industria, comercio, transporte y miles de fuentes de empleo, en un contexto donde las ventas paralizadas, inventarios inmovilizados y costos de espera están deteriorando severamente la liquidez de empresas y transportistas.

Señaló que el corredor Santa Cruz–Occidente, uno de los principales ejes logísticos del país, moviliza aproximadamente 250 camiones diarios de exportación y cerca de $us 5 millones por día hacia pasos fronterizos estratégicos. “La interrupción de estas rutas incrementa el riesgo de incumplimientos contractuales internacionales, multas, pérdida de clientes y ruptura de programación logística, debilitando la posición comercial de Bolivia frente a mercados externos”, advirtió.

Pérdidas.

El presidente de la Federación de Empresarios Privados de La Paz (FEPLP), Rolando Kempff,  señaló el viernes que el departamento acumula pérdidas superiores a los $us 220 millones tras más de veinte días de conflicto.

Según sus estimaciones, las pérdidas nacionales oscilan entre $us 50 y $us 60 millones diarios, mientras que el daño acumulado podría superar $us 1.100 millones.

Ante estos escenarios, los sectores afectados coincidieron en demandar al Gobierno medidas urgentes para restablecer la libre circulación en las carreteras y garantizar el abastecimiento de alimentos, medicamentos, combustibles e insumos productivos.

Rodríguez del IBCE afirmó que el Estado debe agotar todas las instancias de diálogo, pero también cumplir con su obligación de garantizar el libre tránsito y el orden público. “El bloqueo de carreteras provoca pérdidas económicas, deteriora la imagen del país y pone en riesgo vidas humanas”, manifestó.

El sector empresarial advirtió que, de mantenerse los bloqueos, Bolivia podría enfrentar una reducción de exportaciones, menor ingreso de divisas, incremento de precios, desabastecimiento y una pérdida de competitividad que tardaría años en recuperarse.

Según Rolando Kempff, en lo que va del año se ha exportado $us 4.500 millones, aunque se tenía proyectado exportar por lo menos $us 15.000 millones, que, según dijo, “era una cifra récord para el país”.

Ante el impacto económico generado por más de 22 días de bloqueos, analista económico Luis Fernando Romero consideró que el Gobierno debe aplicar medidas urgentes para evitar una mayor desaceleración y contener los efectos sobre las exportaciones, el abastecimiento y la generación de divisas.

La primera prioridad, señaló, pasa por restablecer plenamente la circulación en los corredores logísticos nacionales e internacionales. “Bolivia depende en gran medida del transporte terrestre para exportar minerales, productos agroindustriales y manufacturas hacia puertos de Chile, Perú, Brasil y Argentina. Cada jornada de bloqueo incrementa los costos logísticos, provoca incumplimientos contractuales y reduce la competitividad frente a otros proveedores de la región”, dijo.

Otra de las medidas es la aplicación de alivios financieros y tributarios temporales para exportadores, importadores, transportistas y pequeñas empresas afectadas por la paralización.

Entre las propuestas figuran refinanciamientos de créditos, prórrogas tributarias, reducción temporal de costos logísticos y mayores facilidades aduaneras.

Según Romero, varios sectores productivos enfrentan problemas de liquidez tras semanas de interrupciones y, sin apoyo estatal, algunas empresas podrían reducir operaciones o empleo.

Asimismo, consideró necesario acelerar políticas destinadas a fortalecer las exportaciones y la generación de divisas. “Los sectores estratégicos continúan siendo la minería, agroindustria, manufactura, energía y turismo por lo que planteó reducir trabas burocráticas, facilitar el acceso a mercados y mejorar acuerdos comerciales.

El analista económico también advirtió que los conflictos pueden afectar la percepción internacional sobre Bolivia. Señaló que los mercados y potenciales inversionistas observan la capacidad del país para garantizar estabilidad política, continuidad logística y cumplimiento contractual.

Si la conflictividad persiste, según dijo, podría incrementarse el riesgo país y disminuir la inversión privada.

En ese marco, sostuvo que el Gobierno no solo debe resolver la coyuntura inmediata, sino también demostrar capacidad de gobernabilidad, previsibilidad económica y diálogo político sostenible para recuperar la confianza interna y externa.

“Bolivia atraviesa actualmente uno de los escenarios económicos, políticos y sociales más complejos de los últimos años. Las pérdidas ocasionadas por los bloqueos ya impactaron en exportaciones, abastecimiento, producción y empleo, además de incrementar la presión inflacionaria y cambiaria”, dijo.

Añadió que, aunque el país registró un superávit comercial en el primer trimestre de la gestión, el conflicto amenaza con desacelerar la economía durante el resto del año.

Fuente: La Razón