A 32 días de bloqueos en el departamento de La Paz, el monseñor Giovani Arana pidió a los sectores movilizados retomar el diálogo. Además, advirtió sobre el impacto económico y social de las protestas.
Fuente: Red Uno/Que no me pierda
Stefany Beatriz Guzmán Nuñez
La Iglesia Católica expresó su preocupación por los 32 días de bloqueos que afectan al departamento de La Paz y llamó a los sectores movilizados a retomar el diálogo para evitar que el conflicto continúe perjudicando a miles de familias bolivianas.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
El obispo de El Alto y secretario general de la Conferencia Episcopal Boliviana, Giovani Arana, señaló que la Iglesia participó en gestiones para acercar a las partes en conflicto. Sin embargo, lamentó que la determinación de la Central Obrera Boliviana (COB) de continuar con las medidas de presión.
“Son 32 días de bloqueo, 32 días de no poder circular, 32 días de que familias no consiguen los productos y además no tienen dinero para poder adquirirlos. Apelamos a que recapaciten las organizaciones movilizadas para que pueda iniciarse un diálogo”, manifestó el monseñor.
Arana cuestionó el rechazo de algunos sectores a las convocatorias de diálogo y sostuvo que sentarse a negociar no representa una derrota.
“Ir al diálogo no significa perder, significa tener la madurez suficiente para escuchar al otro”, afirmó, al indicar que la Iglesia continuará promoviendo acercamientos con los movilizados para intentar destrabar el conflicto.
Respecto a los pedidos de renuncia del presidente Rodrigo Paz y la sucesión constitucional planteada por algunos sectores, Arana afirmó que esa salida no resolverá la crisis.
“Esta petición ya no es una reivindicación social ni una lucha por un pliego petitorio o intereses de la región; lo vemos con tintes políticos de desestabilizar a un gobierno y no va a ser la solución, sino que va a crear mayor conflicto”, sostuvo.
Consultado sobre una eventual intervención estatal para desbloquear las carreteras o la aplicación del estado de excepción, el monseñor advirtió que estas acciones podrían derivar en mayores enfrentamientos.
“Implementar esta medida lo único que va a generar es una respuesta de parte de los grupos movilizados y esta no va a ser pacífica porque se va a generar cierta violencia y se cobrarán más vidas”, alertó.
Asimismo, destacó los avances en las conversaciones desarrolladas en San Julián y consideró que el diálogo es el camino adecuado para resolver las diferencias. “Es el modo de solucionar los conflictos sin imposiciones de uno u otro lado y espero que este ejemplo fructifique porque es en el diálogo donde se pueden llegar a acuerdos”, indicó.
Finalmente, el secretario general de la Conferencia Episcopal dirigió un mensaje directo al dirigente de la COB, Mario Argollo, a quien pidió reconsiderar su postura y abrirse a una negociación.
