El Gobierno envió al Legislativo un proyecto de ley para reglamentar el estado de excepción con un enfoque de «acción humanitaria»

El haber abierto canales de acercamiento con la dirigencia de los campesinos Túpac Katari y de la Confederación de Mujeres ‘Bartolina Sisa’ demuestra que el diálogo funciona, aunque “quisiéramos que avance más rápido”, mientras que la Central Obrera Boliviana (COB) mantiene una posición radical y política, afirmó el vocero presidencial, José Luis Gálvez.
Actualmente, el Ejecutivo se encuentra a la espera de que la dirigencia de los campesinos y de las ‘Bartolinas’ —sectores que operativizan el bloqueo en El Alto y en las carreteras hacia Oruro, Desaguadero y Copacabana— haga conocer su respuesta a la propuesta de instalar una mesa de negociación que consolide una salida pactada a la crisis social.
“El camino del diálogo y la concertación funciona; quisiéramos que avance más rápido, pero es la forma correcta de resolver nuestros problemas y eso está encaminado hacia una solución pertinente”, aseguró el vocero en un balance sobre los 34 días de bloqueo de caminos y la postura asumida por el presidente Rodrigo Paz.
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Fue el propio mandatario quien reveló los acercamientos y la respuesta inmediata que se dio al pliego de peticiones de los campesinos y las mujeres ‘Bartolina Sisa’, un hito que no se había registrado en este periodo de conflictividad. Sin embargo, hasta la noche de este miércoles, la dirigencia movilizada aún guardaba silencio.
Junto a los sectores campesinos, los afiliados a la COB y grupos afines a Evo Morales permanecen movilizados bajo la demanda de dimisión del presidente Paz. No obstante, el dirigente cobista Mario Argollo ha evitado aparecer públicamente, dejando la suerte de la extrema medida de presión a criterio de sus bases.
“Con la Central Obrera, en realidad, siempre hemos estado esperando que haya alguna manifestación de disposición al diálogo; lo que vemos nosotros es, en esencia, una posición más radical y estrictamente política”, afirmó Gálvez en conferencia de prensa.
El duro bloqueo mantiene a regiones y ciudades enteras —como La Paz y El Alto— cercadas y con las rutas de aprovisionamiento de alimentos, combustibles e insumos médicos totalmente cortadas. Aunque el Gobierno ha insistido en la vía pacífica, no descarta como última opción la declaración de un estado de excepción bajo un enfoque de “acción humanitaria”.
Para ello, el Ejecutivo envió a la Asamblea Legislativa el proyecto de ley de “Acción Humanitaria” con el fin de facultar la movilización de las Fuerzas Armadas y de la Policía Boliviana en las labores de desbloqueo de carreteras. Esta norma busca reglamentar el estado de excepción, tras la reciente abrogación de la ley que limitaba y ponía “candados” a este recurso constitucional.