Por Fernando Romero, economista
Durante mayo de 2026, Bolivia registró una inflación mensual de 2,13% y una inflación interanual de 12,51%, siendo el mayor incremento mensual observado en lo que va del año. El principal factor detrás de este resultado fue el aumento de precios en alimentos y bebidas, especialmente productos perecederos afectados por más de 35 días de bloqueos de carreteras. Entre los bienes que más subieron se encuentran el tomate, la zanahoria, el plátano, la carne de pollo y la carne de res. Las restricciones al transporte provocaron problemas de abastecimiento, mayores costos logísticos y una reducción temporal de la oferta en varios mercados del país. El impacto fue particularmente severo en regiones dependientes del suministro proveniente de otros departamentos, generando fuertes incrementos de precios y afectando directamente el costo de vida de las familias bolivianas.
Sin embargo, los bloqueos no son el único factor que explica la actual inflación. Existen problemas estructurales que vienen presionando los precios desde hace varios años, entre ellos la escasez de divisas, las dificultades para importar insumos y materias primas, la insuficiente disponibilidad de combustibles y el deterioro de las expectativas económicas. La combinación de estos factores ha incrementado los costos de producción, transporte y comercialización en toda la economía. Si bien algunos precios podrían moderarse una vez normalizada la circulación de mercancías, persisten riesgos importantes para el segundo semestre. Sin embargo, se pronostica que la inflación anual de este 2026 podría ser superior al 15%, lo cual dependerá de la coyuntura económica y social que se desarrolle en este 2do semestre, especialmente en materia de conflictos sociales, abastecimiento de combustibles y estabilidad cambiaria.
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https://drive.google.com/file/d/17OFiddbSabzYtHfBH8BpFogFIsltpiWd/view?usp=sharing
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