Diez años de operaciones de la Planta Incahuasi: energía, innovación y sostenibilidad para Bolivia


El décimo aniversario de la Planta Incahuasi coincide con un contexto de declinación de la producción nacional de gas natural, que exige redoblar los esfuerzos para promover nuevas inversiones en exploración y desarrollo, reponer reservas y garantizar el abastecimiento futuro.

 

Bolivia.- Este 1 de agosto de 2026, la Planta de Procesamiento de Gas de Incahuasi cumple 10 años de operaciones comerciales, consolidándose como uno de los proyectos energéticos más importantes desarrollados en Bolivia durante las últimas décadas.

En este período, la Planta ha contribuido de manera decisiva a la seguridad energética del país, a la generación de ingresos por exportación, a la incorporación de innovación tecnológica en la industria del gas natural y al desarrollo de un modelo operativo basado en la seguridad y la sostenibilidad.



TotalEnergies EP Bolivie Sucursal Bolivia es operador de los campos Incahuasi y Aquio, con una participación del 50% en los contratos de operación suscritos con YPFB, y por tanto de la Planta Incahuasi. El consorcio está integrado además por Gazprom (20%), Tecpetrol (20%) y YPFB Chaco (10%).

Capacidad e inversión

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Ubicada a 250 kilómetros al sur de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, la Planta inició operaciones el 1 de agosto de 2016 procesando la producción de 3 pozos de los bloques Ipati y Aquio – Aquio-X1001, ICS-X1, ICS-2 – con una capacidad de 6.9 millones de metros cúbicos diarios (MMmcd) .

Tres años después, mediante el proyecto Debottlenecking, incrementó su capacidad hasta 11 MMmcd, convirtiéndose en una de las instalaciones de procesamiento de gas más eficientes del país.

El proyecto requirió una inversión inicial de USD 1.300 millones, que posteriormente alcanzó una inversión global cercana a USD 2.000 millones, cuando se incorporaron dos pozos productores adicionales: ICS-3 e ICS-5.

Resulta fundamental preservar condiciones de seguridad jurídica, respeto a los compromisos contractuales, precios que justifiquen la inversión y estabilidad para los inversionistas, elementos esenciales para sostener la confianza, movilizar capital de largo plazo y asegurar la continuidad de proyectos estratégicos para el país.

Un aporte estratégico para la seguridad energética

Durante su primera década de funcionamiento, la Planta Incahuasi produjo en promedio 7,2 MMmcd de gas natural y aproximadamente 25 millones de barriles de condensado, equivalente a cerca de 980 Bcf de reservas producidas.

Actualmente, alrededor del 70% de la producción de Incahuasi abastece al mercado interno, contribuyendo al suministro de gas domiciliario, gas natural vehicular, comercios, industrias y a la generación termoeléctrica, que representa aproximadamente la mitad de la demanda nacional de electricidad.

Asimismo, durante estos diez años, la producción de Incahuasi representó aproximadamente el 20% de toda la producción nacional de gas natural, estimada en un promedio de 41,9 millones de metros cúbicos diarios.

«Durante estos diez años, Incahuasi ha sido un pilar para la seguridad energética de Bolivia. Nos sentimos orgullosos de haber contribuido de manera sostenida al abastecimiento del mercado interno y a las exportaciones de gas, demostrando que la inversión, la tecnología y la excelencia operativa generan beneficios concretos para el país», afirma Sergio Giorgi, gerente general de TotalEnergies en Bolivia.

Un motor para la economía boliviana

La producción de Incahuasi ha tenido un impacto económico significativo para Bolivia.

Durante sus diez años de operaciones, la producción de Incahuasi permitió generar importantes ingresos para Bolivia mediante las exportaciones de gas natural y condensado, además de regalías, IDH, participación estatal e impuestos.

«Cada metro cúbico producido en Incahuasi representa energía para los hogares, insumos para la industria, recursos para el Estado y oportunidades para miles de bolivianos. Ese es el verdadero valor de este proyecto», destaca Sergio Giorgi.

Entre 2016 y 2026, los campos Incahuasi y Aquio, donde se encuentra la Planta Incahuasi, generaron impuestos por más de 1.430 millones de dólares americanos, de los cuales cerca de 1.180 millones de dólares corresponden a regalías por el IDH.

Recordemos también que la exportación de gas natural fue la principal fuente de ingresos del país hasta hace poco tiempo (en 2015 representaba cerca del 50% del total exportado), y hoy continúa siendo uno de los motores de la economía nacional.

 

 

Innovación tecnológica y eficiencia operacional

La operación de la Planta Incahuasi está basada en la electrificación de los equipos de proceso (all-electric concept), donde todos los equipos principales son accionados eléctricamente. Sólo los generadores utilizan gas natural como combustible para la producción de energía eléctrica.

Por primera vez en una instalación onshore de TotalEnergies, se incorporaron compresores ICL (Integrated Compressor Line), una tecnología de compresión eléctrica de alta eficiencia que reduce el consumo energético y minimiza las emisiones de gases de efecto invernadero.

Posteriormente, en 2017 la Planta fue pionera en el diseño y, posteriormente en la implementación de la solarización de pozos mediante sistemas fotovoltaicos, reduciendo el consumo de combustible y emisiones. Los pozos ICS-3 e ICS-5 son autónomos en su generación de electricidad a través de energía renovable.

«La innovación es parte de nuestro ADN. Incahuasi demuestra que es posible producir energía de manera más eficiente, incorporando nuevas tecnologías que reducen emisiones y fortalecen la competitividad de nuestras operaciones», señala el gerente general de TotalEnergies en Bolivia.

Sólida cultura de seguridad

A la fecha de elaboración de este reportaje (31 de julio), la Planta Incahuasi destaca por haber alcanzado 3.604 días sin accidentes con tiempo perdido (LTI), como resultado de una sólida cultura de seguridad.

Esta cifra refleja una disciplina permanente y una sólida cultura de prevención de riesgos, constantemente fortalecida para enfrentar circunstancias excepcionales, como ser: condiciones de alta presión, fugas y explosiones inherentes al procesamiento de hidrocarburos; y condiciones topográfica extremas características de las serranías de la zona (con pendientes pronunciadas de más de 30 grados de inclinación).

Esto, además de los riesgos logísticos de seguridad vial propios de las rutas que unen a los pozos y a la Planta Incahuasi con las oficinas de TotalEnergies en Santa Cruz de la Sierra.

Sostenibilidad integrada en toda la operación

La Planta Incahuasi integra eficiencia energética, reducción de emisiones, protección ambiental y desarrollo comunitario. Ha implementado sistemas fotovoltaicos, mantiene una certificación ISO 14001, desarrolla programas de reciclaje y compostaje, utiliza tecnología AUSEA para medición de emisiones y ejecuta numerosos proyectos sociales con comunidades vecinas.

«Nuestro compromiso va mucho más allá de producir gas. Aspiramos a generar valor compartido para Bolivia, impulsando el desarrollo de las comunidades, incorporando tecnologías limpias y construyendo operaciones cada vez más sostenibles», expresa Sergio Giorgi.

“Nuestros proyectos y operaciones siempre tienen en cuenta los desafíos del desarrollo sostenible en el marco de los cuatro ejes de nuestro enfoque: eficiencia energética, reducción de emisiones, protección ambiental, bienestar de las personas y desarrollo comunitario”, añade el gerente general de TotalEnergies en Bolivia.

Un aniversario en tiempos de declinación y nuevos desafíos

El décimo aniversario de la Planta Incahuasi coincide con un contexto de declinación de la producción nacional de gas natural, que exige redoblar los esfuerzos para promover nuevas inversiones en exploración y desarrollo, reponer reservas y garantizar el abastecimiento futuro.

Para ello, a decir de Sergio Georgi, “resulta fundamental preservar condiciones de seguridad jurídica, respeto a los compromisos contractuales, precios que justifiquen la inversión y estabilidad para los inversionistas, elementos esenciales para sostener la confianza, movilizar capital de largo plazo y asegurar la continuidad de proyectos estratégicos para el país”.

“El mercado interno crece y si no se incentiva ya la producción en campos existentes y la exploración, además de sustituir parte de la generación eléctrica usando gas por energías renovables, Bolivia no sólo perderá exportación: se quedará corta para abastecer su propia demanda. Y cuando un país se queda sin gas lo compra a precio de importación, que, en un escenario incluso optimista, puede ser hasta 10 veces el actual. Ese salto destruye soberanía energética y compromete el gasto público”, advierte Giorgi.

“La prioridad es clara: incentivar el aumento de la producción en campos existentes y acelerar la exploración. Si Bolivia actúa ahora, todavía puede aprovechar su infraestructura, su know-how y la demanda regional para recuperar producción y credibilidad”, concluye el gerente general de TotalEnergies en Bolivia, a tiempo de resaltar que, después de una década, la Planta Incahuasi continúa siendo un ejemplo de cómo la colaboración entre el Estado y la inversión privada puede traducirse en seguridad energética, desarrollo económico, innovación y sostenibilidad para nuestro país.