El industrial insistió en que la falta de combustible no solo frena la producción, sino que genera un «perjuicio tremendamente grande» que impide la reactivación económica.
eju.tv / Video: Red Gigavisión
El presidente de la Cámara Departamental de Industrias de La Paz, Eduardo Iriarte, lanzó hoy (12) una dura advertencia al señalar que la persistente escasez de diésel y gasolina pone en riesgo la seguridad alimentaria del país, al paralizar la cadena de producción y distribución de alimentos básicos, y criticó el incumplimiento del Gobierno, que prometió normalizar el abastecimiento para el 1 de agosto y hasta la fecha no ha cumplido y se mantienen largas filas en los surtidores.
«El ministro de Hidrocarburos se comprometió hasta que el 1 de agosto este tema se solucionaba. Mira, estamos en cuanto 12 de agosto, no hay solución. Ahora ya no solamente es (escasez de) diésel sino también diésel y gasolina. Realmente el ministro de Hidrocarburos y YPFB tienen que dar certeza en eso, porque puede ser muy bueno (el proyecto de) Ley de Inversiones, pero ellos van a venir y van a ver: ‘¿Pero qué voy a invertir aquí si no hay diésel, no hay gasolina? No voy a poder operar al 100%'», afirmó el dirigente, al cuestionar la falta de coordinación entre las políticas de reactivación y la realidad del abastecimiento.

Iriarte explicó con un ejemplo concreto el impacto de la crisis: «La leche, los centros de acopio que existen en las distintas provincias del altiplano… el camión con diésel tiene que recoger todo lo que producen, digamos mil familias, y llevarlo a la planta. Si no hay diésel no se puede acopiar, y después cuando se llega a la planta y esa leche se transforma en mantequilla, yogur, helados, tiene que distribuirse a los mercados. Si no tenemos diésel para nuestros camiones, no podemos trabajar con normalidad», describió y destacó que el problema afecta desde la recolección de materia prima hasta la entrega al consumidor.
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El industrial insistió en que la falta de combustible no solo frena la producción, sino que genera un «perjuicio tremendamente grande» que impide la reactivación económica.
«No puede ser una cosa que funcione y otras tres que no funcionan», dijo, en referencia a la promoción de inversiones mientras el sector productivo no cuenta con los insumos básicos para operar. Iriarte advirtió que los inversores potenciales desistirán si ven que el país no garantiza ni siquiera el combustible necesario para las operaciones.
La autoridad exigió al Ministerio de Hidrocarburos y a YPFB asumir su responsabilidad y garantizar el abastecimiento de combustibles de manera urgente, para evitar que la escasez profundice la crisis económica y ponga en peligro el acceso de la población a los alimentos. «Nosotros apoyamos lo que realmente está en riesgo: la seguridad alimentaria del país, y creemos que tiene que haber una solución definitiva y que se acabe este problema, porque así no se puede hablar de reactivación», sentenció Iriarte.