Francesco Zaratti sostiene que YPFB debe reducir y redimensionar sus actividades, mientras la ANH debería convertirse en un fiscalizador independiente, con capacidad para controlar y sancionar a todos los actores de la cadena.
eju.tv / Video: LHP
El físico y analista en energía Francesco Zaratti planteó que el sinceramiento del precio de los combustibles debe estar acompañado por una reforma estructural de YPFB y una transformación de la ANH en una entidad fiscalizadora autónoma, con capacidad efectiva para controlar a las empresas que operan en el sector.
Zaratti sostuvo en La Hora Pico de eju.tv que los problemas del sector hidrocarburífero boliviano no pueden atribuirse únicamente a la subvención de los combustibles y cuestionó el desempeño de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) en diferentes áreas de la cadena. “Yacimientos tiene demasiadas actividades y ninguna la hace bien”, afirmó durante la entrevista.
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El analista señaló que la empresa estatal enfrenta problemas en exploración, explotación, comercialización e industrialización y consideró necesaria una “reforma, una reestructuración profunda y un redimensionamiento de sus actividades”.
Según su planteamiento, uno de los cambios podría estar relacionado con la salida progresiva de YPFB de la comercialización directa de combustibles. “Yo creo que este decreto tiene un objetivo a mediano plazo de sacar a Yacimientos de la comercialización de los combustibles”, sostuvo.
Zaratti consideró que la comercialización podría quedar en manos de empresas privadas capaces de garantizar la continuidad de la cadena de abastecimiento, aunque advirtió que para ello también serán necesarias estabilidad cambiaria y disponibilidad de divisas.

El analista también apuntó a la estructura de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y cuestionó que mantenga una relación de dependencia con el Ministerio de Hidrocarburos y YPFB.
A su juicio, el regulador debería tener independencia suficiente para fiscalizar a todos los actores de la industria, incluida la propia empresa estatal. “El gran defecto que tiene ANH es que depende del Ministerio de Hidrocarburos. No es un fiscalizador autónomo”, afirmó.
Zaratti sostuvo que una entidad reguladora con verdadera autonomía debería contar con facultades para establecer límites, imponer sanciones y controlar la comercialización de combustibles.
En ese marco, planteó que la reforma no debería limitarse a modificar el nombre de la institución, sino cambiar su naturaleza y sus atribuciones. “Que sea el juez, digamos, el fiscal de todos los que trabajan en la industria”, señaló.
Para el analista, una ANH con mayor independencia también permitiría ofrecer reglas más claras y condiciones de competencia más equilibradas para los operadores privados que ingresen al mercado de combustibles.