El embalse de la represa de La Angostura está en uno de sus niveles más bajos con una altura de 1,70 metros de los 7,5 de su capacidad. La situación es “preocupante” para los regantes, porque las lluvias no son abundantes
“La situación es preocupante porque en Cochabamba los meses lluviosos son diciembre, enero, febrero y marzo. Sin embargo, faltan dos días para acabar diciembre y no hubo nada de lluvia. Sí lloviznas pero no una buena precipitación”, lamentó ayer el gerente de la Asociación de Usuarios del Sistema Nacional de Riego de La Angostura, Manuel Rocha.
El pasado 15 de diciembre las compuertas de la represa se cerraron por el escaso nivel de agua. La situación puede compararse con la vivida en 2014, cuando el nivel llegó a 4,8 metros con 33 millones de metros cúbicos. La peor crisis se registró en 1998, cuando el agua llegó a menos de 50 centímetros.
El nivel actual del agua es de tres millones de metros cúbicos. Del total, dos millones son para riego y uno para mantener la actividad piscícola en la zona. El dirigente de los regantes manifestó que si las lluvias no mejoran no habrá agua para regar en abril y lo que quede se distribuirá en julio o agosto de 2016.
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La situación en la represa, llamada México e inaugurada en 1945, es crítica y se han comenzado a formar islas por la falta de agua. Varios pescadores se amontonan en éstas para pescar a pesar de que rige la veda.
“El agua está muy baja, parece que se está secando poco a poco”, señaló un turista, Ismael Chura. La escasez también impactó al turismo y la gastronomía. “Nos afecta porque la gente cuando ve el agua tan baja lo ve triste. Hay quienes dicen: está seco, y ya no vienen”, dijo un vecino, Andrés García. Además, manifestó que el turismo disminuyó en un 15 por ciento.
El embalse también está amenazado por el avance de los cultivos, que se usan para urbanizar terrenos dentro del área de la represa. En el entorno proliferan casas y se pueden ver varios anuncios de “venta de chalets a orillas del lago”.
Sus beneficios
El embalse tiene una capacidad para 88 millones de metros cúbicos, una altura de 7,5 metros y abarca 2.800 hectáreas.
Es esencial para regar los terrenos de 5.300 agricultores de cinco municipios: Cercado, Tiquipaya, Colcapirhua, Quillacollo, Arbieto y Tolata. Sostiene a la cuenca lechera del valle central y bajo; así como la producción de maíz forrajero, choclero y alfalfa. Se riegan 5.000 hectáreas y depende de los caudales de los ríos Sulti (Punata), Toco (Cliza) y Calicanto (Tarata).
Fuente: Los Tiempos
