
Criatura estuvo a punto de ser prensada entre la basura
La pequeña estaba envuelta en una bolsa de yute al lado de otros sacos con desechos sólidos. Su llanto la salvó de morir apretada en el camión recolectorBerthy Vaca Justiniano / EL DEBEREran las 19:30 del lunes, en la calle Juan XXIII de la ciudad de Montero (Santa Cruz), cuando los recolectores de basura domiciliaria Luis Armando Vásquez, Ronaldo Barboza y Rogelio Carmona (chofer) alzaron unas bolsas con desechos sólidos para arrojarlas al aparato compactador del camión de la Dirección Municipal de Servicios Públicos, cuando oyeron el llanto de una criatura. Desamarraron una bolsa y vieron a una niña de días de nacida además que además tiritaba de frío.De inmediato paralizaron su recorrido y dieron parte a Gróver Paco, responsable de Aseo Urbano en la capital montereña, con el que llevaron a la pequeña al hospital general y posteriormente al pediátrico, donde comprobaron que sufría cierto grado de hipotermia al encontrarse sin ropa adecuada para el crudo frío de esa noche, fuera de que su cuerpito estaba humedecido por la lluvia y como es de imaginar peligro por haber estado entre los desperdicios.Resistió el clima hostilEl hallazgo tuvo lugar en la calle Juan XXIII, entre las calles Amador Parada y Ezequiel Saucedo, a una cuadra y media del mercado Germán Moreno, por donde los empleados municipales empezaron su jornada nocturna.El recolector Barboza alzó una a una las bolsas de residuos domiciliarios y en la última advirtió un bulto dúctil y pensó que se trataba de algún perro muerto. El obrero estaba por arrojar el saco a la compactadora y en ese momento percibió el llanto de un bebé, que resultó ser una niña de unos tres a cinco días de nacida. “Si no se hubiera dado cuenta a tiempo la máquina iba a compactar a la niña. Por suerte abrió la bolsa y se topó con ella”, manifestó Paco.La criatura recibió atención de los médicos y se comprobó que su estado general era saludable, aunque por el efecto del frío su cuerpo estaba amoratado. La colocaron cerca de una estufa y recuperó su vitalidad dándole de lactar. No obstante, ayer seguía bajo observación en el hospital pediátrico para asegurar su recuperación total, señaló el funcionario municipal.La Defensoría de la Niñez y Adolescencia deberá hacerse cargo de la pequeña para posteriormente alojarla en algún albergue del Estado, salvo que la progenitora apareciera a reclamarla.No se descarta que la madre autora del abandono viva por inmediaciones del lugar donde la infante fue dejada, con la intención de que se muriera, pues la bolsa estaba amarrada y el clima era hostil a esas horas de la noche, cuando registraba una temperatura de entre 10 y 12 grados.Feto descuartizadoPor otra parte, en el barrio Bolinter de la Pampa de la Isla, en la capital cruceña, vecinos hallaron un feto humano sin los brazos y con signos de mordeduras. El pequeño cuerpo yacía en el pasto de la vía pública y se cree que los perros callejeros se habían comido una parte. Los restos fueron llevados a la morgue judicial.