Michael Caine, Alan Arkin y Morgan Freeman son aquí tan queribles como entradores. Y el humor levanta el ánimo.
Si la película de Martin Brest (sí, el mismo que luego dirigiría Un detective suelto en Hollywood y Perfume de mujer y se llamaría a silencio desde el fracaso de Gigli, con Ben Affleck y Jennifer López, en 2003) era comedia y drama en partes iguales, la película que estrena hoy está volcada decididamente al humor.Zach Braff le dedica más tiempo a la preparación del golpe que a contar la fraternidad. Hay una mirada dura sobre los seguros sociales, las instituciones bancarias, el desempleo y un cierto descreimiento sobre el sueño americano para quien quiera verlo, pero lo que prima no es ello.Sí los gags sobre cómo tres integrantes de la Tercera edad hacen lo que pueden -con sus vidas y con sus cuerpos-, la solidaridad, la amistad como bien, si no supremo, en lugar elevado, el amor y el sexo (para eso está una Ann-Margret que, a sus 75 años y a 46 de Conocimiento carnal. podría haberse evitado el botox).Caine, que hace todo casi de taquito desde hace un tiempo, el cascarrabias de Arkin y un Morgan Freeman que envejece como los vinos no sacan el pecho ni el cuerpo a los diálogos y momentos que los dejan mal parados. La pregunta es cuál es el púbico para este tipo de filme – muchos de sus potenciales espectadores quizá no lleguen a esperar que la pasen por la TV por cable en el geriátrico-, pero es ciertamente entretenida.«Un golpe con estilo»BuenaComedia. EE.UU., 2017. 96’, SAM 13 R. De: Zach Braff. Con: Michael Caine, Morgan Freeman, Alan Arkin. Salas: Hoyts Abasto, Cinemark Palermo, Showcase BelgranoFuente: clarin.com