El presidente Morales ha dicho que va a poner a medio mundo en su Gobierno a aprender inglés para mandarlos al África a enseñar cómo se pueden recuperar los recursos naturales. Es posible que los emisarios del jefazo no sean bien recibidos en el continente negro, pues para ejemplos populistas ya tienen suficiente con Robert Mugabe, el primer mandatario de Zimbabue desde hace 28 años. Este señor se propuso refundar su país y no le fue nada bien, pese a que esa nación africana era una de las más prósperas de la región. A finales de los años 90 creyó que la solución era arrebatarles sus tierras a los blancos (32% de la población) y le fue peor, pues el país pasó de ser autosuficiente en la producción de alimentos a integrar la penosa lista de los que dependen de las donaciones para que la gente no se muera de hambre. Hoy, el régimen de Mugabe está sumido en la hiperinflación (10.000% anual), el fraude, la violencia contra los opositores (ha matado a 20 mil por lo menos) y el aislamiento económico. En todo caso, si de copiar se trata, ahí está Mandela, que ya sabe inglés y está más cerca.
Bajo el Penoco – El Día