Miles de familias y cultivos de Chapare sufren por temporal


Según estimaciones de la Prefectura cochabambina, unas 2.500 familias y 3.000 hectáreas fueron afectadas por las riadas. Pobladores critican la labor de las autoridades

image Bajo agua. Puerto Villarroel, Chapare, ayer (La Prensa)



El Deber. (David Moreno y agencias) El panorama es desolador. El agua ha ganado terreno ante la desesperación e impotencia de las personas que observan cómo la lluvia no para en el trópico de Cochabamba.

Si bien los turbiones no han vuelto otra vez a los caudalosos ríos, la gente teme que por la cantidad de agua que, está cayendo del cielo, en cualquier momento se puedan producir nuevos desastres.

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Por ahora la Prefectura de Cochabamba ha contabilizado unas 2.500 familias afectadas por las riadas. Fernando Fernández, director del Centro de Operaciones de Emergencias Especiales (COES), afirmó que hoy en horas de la mañana llegará la asistencia en vituallas y medicamentos y que por la tarde y también mañana se la distribuirá entre los afectados de varios municipios.

El vicepresidente del Concejo Municipal de Ivirgarzama, Porfirio Delgado, sostuvo  que en ese municipio hay 2.500 personas afectadas y 3.000 hectáreas de cultivos de arroz, yuca, cítricos, plátanos, papaya, piña y cocales dañados por el agua.

Delgado reclamó la ejecución del proyecto del manejo integrado de cuencas, que tiene un presupuesto de $us 12 millones para construir defensivos, la reforestación de las riberas de los ríos más caudalosos y la conservación del Parque Carrasco.
En Puerto Villarroel, una de las comunidades afectadas por las inundaciones, las dirigentes vecinales Aira Hurtado y Aleida Araúz lamentaron que hasta el momento la Prefectura ni el Gobierno les hayan hecho llegar ninguna ayuda.

Por su lado, el viceministro de Defensa Civil, Hernán Tuco, aseguró que tiene acumulado, en almacenes de distintos departamentos del país, 5.000 toneladas, entre vituallas y medicamentos, que se están distribuyendo entre los afectados.

"Cochabamba es el más afectado por los desbordes de los ríos Ichilo y Chimoré, que inundaron los municipios de Puerto Villarroel, Villa Tunari, Chimoré y comunidades vecinas del trópico cochabambino, donde se dañaron sus cultivos", subrayó Tuco.
El viceministro dijo que ya se enviaron a esa región 35 toneladas de alimentos, vituallas, medicamentos y herramientas, para asistir a las familias afectadas, situación similar a la que se presentó los pasados días en Tarija y Chuquisaca.

A su vez, el director de Defesa Civil del trópico cochabambino, Maximiliano Morales, reportó a la Red Erbol que la mayoría de los pobladores afectados por las fuertes lluvias de los últimos días perdieron gran parte de su cosecha de cítricos, bananos y palmitos.
“Por el desborde del río Chapare tenemos como dos mil quinientas familias damnificadas. Hay gente que está viviendo encima de los techos porque sus casas se inundaron”, explicó.

Por su parte, el director Nacional de Emergencias, Rafael Uria, indicó que son 50 sindicatos de Chaparé los afectados por las precipitaciones pluviales, entre ellos: Madre Esperanza, Chimoré, Primero de Agosto, 14 de Enero, Central Estaño, Puerto Aurora, Puerto Villarroel, Central Ayopaya y  Nueva Esperanza.

La autoridad puntualizó que hace 12 días se llevó la ayuda humanitaria a Villa Tunari; donde se registró la crecida de los ríos Espíritu Santo Mateo y Virisa.

En San Julián temen al Río Grande

Las autoridades y los pobladores de comunidades del municipio de San Julián (provincia Ñuflo de Chávez) están preocupados por el nivel que alcanzaron las aguas del Río Grande en los dos últimos días a raíz de las lluvias en la cuenca baja, sur del país.   Dirigentes campesinos de la zona de Cosorió, cerca de Puerto Pacay, expresaron que en esa zona el río alcanzó un nivel que está por rebasar la barrera natural.
Si ello sucede, según ellos, se repetirá la inundación registrada en 2007 cuando las aguas desbordadas inundaron  grandes extensiones de cultivo, principalmente en la zona de Colonia Berlín.

El alcalde de San Julián, Domingo Cruz, estuvo recientemente en la sede  de Gobierno en busca de recursos económicos para agilizar la construcción de defensivos en la zona, aunque no se conoció hasta ayer el resultado de las gestiones.

Otro de los municipios afectados por las lluvias es el de Ascensión de Guarayos, donde la actividad maderera, que es la principal generadora de empleos en la región, está prácticamente paralizada debido a las persistentes y torrenciales precipitaciones que han dejado intransitables los caminos vecinales, fundamentalmente aquéllos de acceso a los bosques en explotación.

El reporte llegado desde esa capital provincial da cuenta igualmente de que las calles del área urbana están deterioradas a causa de las lluvias que se vienen dando continuamente desde el viernes pasado.

En los valles, el mal tiempo beneficia a los agricultores, especialmente a los productores de papa, que necesitan lluvias para lograr una buena cosecha. Lo mismo sucede en las provincias del norte cruceño. En todos los casos, el problema común es la mala condición de los caminos vecinales, debido al agua./JAC

EN EL PAÍS

– Santa Cruz. Los trabajos de prevención realizados en las márgenes de los ríos Grande y Piraí con una inversión de Bs 120 millones, según la responsable del Comité de Emergencia de la Prefectura, Paola Weber, han evitado hasta el momento el desborde y las inundaciones, a pesar de las fuertes lluvias del fin de semana.

– Tarija. La Unidad de Riesgo de este departamento indicó que los problemas por el exceso de agua se dan en las zonas urbanas de Villa Montes y Bermejo, mientras que en las zonas rurales del Chaco tarijeño y chuquisaqueño la falta de precipitaciones continúa afectando al ganado y a la agricultura.

– Pando y Beni. Para el Ejecutivo en esta zona del país el impacto de las lluvias aún no es de importancia. Las autoridades locales indicaron que los desbordes de los ríos se dará a principios de febrero.

– La Paz. La Alcaldía de esta ciudad informó de que en los barrios de Achumani, Irpavi, Calacoto, Villa Fátima y San Antonio la lluvia provocó el derrumbe de paredes y el desborde de ríos, en especial en la zona sur de la sede de Gobierno.

Las familias afectadas por las inundaciones llegan a 4.500

La Prensa. Defensa Civil presentó el primer informe oficial de daños por las precipitaciones pluviales. El departamento de Cochabamba es el más afectado por la crecida de los ríos Ichilo y Chimoré.

El Ministerio de Defensa dio a conocer ayer la cifra oficial de 4.500 familias afectadas, hasta el 4 de enero, por las riadas e inundaciones en cuatro departamentos: Cochabamba, Chuquisaca, Tarija y La Paz.

La región más perjudicada es Cochabamba, con 3.472 familias, en tres municipios: Villa Tunari, Puerto Villarroel y Chimoré, que actualmente están incomunicados debido a la crecida de los ríos Chimoré e Ichilo. La Dirección de Gestión de Riesgos del Ministerio de Defensa calculó que se demorarán aún cinco días para ingresar a realizar una evaluación de daños.

El viceministro de Defensa Civil, Hernán Tuco, informó que la cifra de muertos se mantiene en tres, del departamento de Potosí, y de dos desaparecidos en Cochabamba.

El Gobierno dispone de 40,3 millones de bolivianos comprometidos para la gestión 2010 por la cooperación internacional y 50 millones de bolivianos del Tesoro General de la Nación (TGN) y de donaciones para la atención de las emergencias.

También se ha reportado la pérdida de cultivos en 5.421 hectáreas en los mismos cuatro departamentos; 4.643 de esas hectáreas corresponden a Cochabamba, donde se ha arruinado la siembra de plátano, yuca, arroz, cítricos, piña, papaya, palmitos y coca.

Se ha reportado la muerte de 72 cabezas de ganado en Tarija y Chuquisaca. Mientras tanto, en Beni se han desbordado los ríos Mamoré, Beni y Madera.

Los desbordes

En diciembre se desbordaron los ríos Ichilo y Chapare, que afectó a tres municipios.

También en ese mes, una fuerte granizada afectó a la provincia Cercado del departamento de Tarija.

Las riadas en Chuquisaca afectaron los cultivos de papa y maíz. Defensa Civil ayudó a las familias.