Evo admite ‘debilidades’ y le llueven los reclamos; propone ‘cariño’ a los que le dieron pelea

El narcotráfico, el contrabando, la  inversión pública y las peleas internas, entre otros, son debilidades del gobierno, según admitió el presidente Evo Morales, ayer en su mensaje al país.

image Acercamiento. Percy Fernández, Álvaro García Linera, Evo Morales y Rubén Costas cantan juntos durante una ofrenda floral ayer en la mañana. Es una imagen que se registra por primera vez en años (foto El Deber)

Roberto MÉndez H. El Día



Evo admite ‘debilidades’ y le llueven los reclamos

El Presidente reconoció que el narcotráfico, el contrabando y la falta de inversión son sus grandes debilidades. El Día de la Patria estuvo marcado por el descontento en regiones: una masiva marcha en Potosí, desfile con protestas en Sucre y un féretro en la plaza de Santa Cruz.

Féretros, huevos, guerra de banderas, huelgas de hambre, gritos de protesta y abucheos. En el festejo patrio del 6 de agosto hubo de todo, pedidos de dejar de fomentar el odio y reconocimiento –por parte del Gobierno– de sus grandes debilidades como el narcotráfico, contrabando y falta de inversión. Al caer la noche, un llamado a la reconciliación de los bolivianos.

En su discurso central de la sesión de la Asamblea Plurinacional celebrada en los predios de la Fexpocruz, el presidente Evo Morales fue enfático al señalar que “vamos bien” en Bolivia, pero también reconoció que le quedan muchas tareas pendientes. Admitió que hasta ahora su gestión no pudo con el narcotráfico, que el contrabando es tan complejo que se le escapa de las manos y que está dispuesto a escuchar propuestas para ver cómo atacar el problema, y que la agenda electoral atrasó por completo la inversión en el país.

Incluso, hizo un llamado a dirigentes de movimientos sociales para que dejen trabajar en las regiones.

El Presidente inició su jornada con la iza de la tricolor en la plaza principal 24 de Septiembre donde minutos antes hubo un forcejeo para que la bandera cruceña esté presente en el acto oficial.

Durante el desfile, al que faltó Morales, el gobernador cruceño, Rubén Costas, dirigió unas palabras hacia el espacio vacío que dejó en el palco, de “dejar de fomentar el odio y la persecución”. Sin embargo, parlamentarios opositores le reclamaron a Costas que debería “tener huevos” para no dejarse atropellar por el Gobierno central.

Morales llegó a la capital oriental con un regalo: una ley que viabilizaba la explotación del Mutún, mientras el cívico cruceño Luis Núñez afirmaba que “la República nunca morirá”, en alusión al llamado Estado Plurinacional que promueve el gobierno de Morales y que destaca ya no el 6 de agosto, sino el 22 de enero como el nacimiento de la nueva Bolivia.

Los asambleístas opositores desfilaron cargando un ataúd y con letreros en que le preguntaron a Morales por los muertos en La Calancha, Porvenir, Santa Cruz, entre otros, durante los cinco años de su gestión.

CONFLICTOS

El festejo celebrado en Santa Cruz por primera vez en la historia, molestó a los asambleístas de  la “Cuna de la Libertad” sucrense que en su mayoría decidió no trasladarse a la región oriental, aunque conciliador el gobernador masista, Esteban Urquizu, dijo que “esperaba que en el 2011” el acto vuelva a Chuquisaca.

Pero la oposición a Morales en Sucre reclamó por la impunidad de los tres muertos en La Calancha durante la Asamblea Constituyente del 2007 y porque su alcalde, Jaime Barrón, electo el 4 de abril fue “tumbado” del cargo en una maniobra del partido oficialista por acaparar el poder.

En Potosí y Oruro continúa la tensión desde hace 10 días con una masiva marcha, huelgas y tomas del aeropuerto en la Villa Imperial.

El Presidente habló de los conflictos, pero sólo dijo que “después de la pelea viene cariño, después del macanaku (llega) el mamaanaku”, ilustró con vocablos en lengua quechua e invitó a los empresarios a trabajar juntos por Bolivia.

Pese a las protestas y reclamos que se escucharon en varias regiones del país, para Morales, ayer fue un día que dio inicio al “fin de la confrontación”.

El Vice proyecta nuevo escenario con autonomía

El vicepresidente Álvaro García Linera lució ayer como historiador e intérprete en la apertura de la sesión de honor de la Asamblea Plurinacional y al evaluar los 185 años de vida de Bolivia, dijo que siguen pendientes la inclusión de los indígenas, la desconcentración del Estado y las demandas de justicia social.

En su discurso de 31 minutos habló sobre las diferentes etapas de Bolivia desde su creación como república independiente.

Y al hablar de la autonomía, en el tema de la desconcentración del Estado, dijo que éste es el arte de gobernar entre las fuerzas centrípetas (que van al centro) y centrífugas (que van afuera), en alusión al nuevo escenario que se plantea en el país, con la vigencia de las leyes marco de la nueva Constitución Política del Estado.

Dijo que la autonomía es “una forma imaginativa” para que estas fuerzas mantengan el equilibrio necesario.

“El Estado siempre está en función de dos fuerzas constructoras de la vida estatal: fuerzas e intereses externos y la vitalidad interna de la sociedad”, dijo.

Las debilidades

image

El narcotráfico • “El narcotráfico está más equipado que el Estado Plurinacional porque tiene tecnología”, El narcotráfico no es el “pisacoca”, hay otros factores que generan un inmenso mercado de consumo, el cual, no es responsabilidad de Bolivia, sino de los consumidores. “Todos tenemos la corresponsabilidad (todos los países del mundo) en esta lucha, sólo de ese modo será efectiva”, agregó.

Contrabando • “¿Cómo es posible que algunos importadores y comerciantes paguen coimas a policías en lugar de pagar impuestos al Estado y, de ese modo, beneficiar al pueblo boliviano?”, se preguntó Morales y lamentó que el contrabando utilice a los movimientos sociales para hacer manifestaciones callejeras en contra de normas que buscan fomentar la producción nacional, a propósito de las manifestaciones contra la Ley de Aduanas.

Inversión pública • La falta de inversión en el ámbito público es otra preocupación. “Siento que las elecciones del año pasado y de este año nos ha perjudicado en tema de inversiones; no echó la culpa a alcaldes y gobernadores, éstos tienen derecho a organizar sus gestiones, por ello les pido dejen trabajar a estas autoridades”, subrayó y anunció que “en el segundo semestre de este año mejoraremos en la inversión”.

Peleas internas • El presidente dijo que se da por la ambición de algunos dirigentes políticos, sociales y regionales. Lamentó que esas ambiciones generen problemas sociales e impidan el avance de Bolivia.

Evo propone ‘cariño’ a los que le dieron pelea

Festejo. En la mañana, los dos mandatarios, el gobernador y el alcalde estuvieron juntos. Luego la ausencia de Evo marcó el desfile. Se habló de desaire, pero en la tarde bajó la tensión

Pablo Ortiz | El Deber

Corto, conciliador e inesperado, así fue el discurso del presidente del Estado Plurinacional, Evo Morales, para festejar el 185 aniversario de la independencia de Bolivia. En esta ocasión no hubo informe de gestión a la Asamblea Legislativa, sino un mensaje al país con una fuerte mirada hacia Santa Cruz, que fue recibido por autoridades y empresarios como una buena señal para comenzar a trabajar juntos. Por primera vez en la historia, la sesión de honor del Parlamento boliviano se realizó en Santa Cruz de la Sierra y el acto fue acogido por el salón Chiquitean de la Fexpo.

Había curiosidad y hasta cierto morbo por lo que iba a decir Morales. Su ausencia del desfile cívico y las críticas del gobernador Rubén Costas hacía prever una respuesta dura del mandatario durante la sesión de la Asamblea.

Desde el entorno del Presidente explicaron que Evo no fue al desfile porque le extrañó que, pese a que estaba invitado, Costas no asista a la firma del contrato de Mutún, el proyecto más importante del departamento, y que en su lugar haya tenido un discurso duro en el desfile. No vio conveniente, con ese ambiente, llegar a la mitad de la parada militar. Desde la Gobernación explicaron que Costas no fue al acto de Mutún porque se cruzaba con el Tedéum.

Pese a ello, Morales ignoró los roces y se mostró autocrítico, esperanzado y conciliador, casi apartado de los conflictos del país. Después de recordar a los ‘mártires de liberación’, indígenas, mestizos y criollos, a los 39 asambleístas que parieron Bolivia hace 185 años, la gesta de la última Asamblea Constituyente y de ponderar el trabajo con la Ley Marco de Autonomías de la actual Asamblea Legislativa, Morales reconoció que los dos males que no ha logrado controlar son el contrabando y el narcotráfico.

Luego comenzó a tender puentes. Con la frase “Bolivia va bien, vamos bien” resumió la macroeconomía del país y aseguró que Bolivia se ha liberado económicamente, pero que aún le falta trabajar en microeconomía para sacar a un tercio del país de la extrema pobreza.

Después tendió la mano. Primero a los empresarios para trabajar juntos en proyectos de industrialización del país y para garantizar la producción de alimentos, coordinándose con los gremios empresariales. Luego, a los políticos. “Ha pasado la confrontación y ahora viene la integración. Después de la pelea, cariño”, dijo Morales para hablar de construir confianza entre las autoridades del Estado y los movimientos sociales. Ahí vino lo que fue tal vez el único ataque de la noche: “Algunos dirigentes regionales y de movimientos sociales tienen una mentalidad de seguir exprimiendo al Estado. ¿Por qué es eso, no le interesa la patria, el pueblo? Piensan primero es su sector y en su región”, dijo, en lo que pareció un mensaje a Potosí, que luego generalizó, al pedir a los movimientos sociales que dejen trabajar a los gobernadores y a los alcaldes.

Antes de la despedida, consideró a Santa Cruz como el departamento con mayor integración del país, pidió que sea tomado como un modelo para el resto de Bolivia y “dejar de mirarnos mal porque estamos en tiempos de integración para la liberación de los pueblos”.

Sus palabras dejaron un buen sabor de boca. El alcalde cruceño, Percy Fernández, calificó el discurso del Presidente como ‘buenísimo’ y, pese a asegurar que no encuentra mayor culpable de la confrontación que el propio Gobierno, considera que está “todo listo para comenzar a trabajar juntos”.

El presidente de la Confederación Agropecuaria del Oriente, Mauricio Roca, dijo que están dispuestos a realizar una planificación conjunta con el Gobierno para garantizar la seguridad alimentaria y exportar los excedentes. Considera que tal vez no haya capitales tan grandes en el país como para participar de la industrialización de los recursos naturales, pero asociándose se pueden conseguir.

El presidente de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia, Gabriel Dabdoub, señaló que si bien es cierto que estamos bien, “nos puede ir mejor con discursos como el que escuchamos hoy, porque da certidumbre no sólo al país sino al mundo”. Señaló que están dispuestos a ponerle el hombro a los proyectos del país y una de las formas podría ser canalizando los recursos de los fondos de pensiones al sector productivo

   Los ejes del discurso  

Autocrítica

– Los males. El narcotráfico, el contrabando, la falta de inversión y la ambición de algunos dirigentes son los problemas estructurales de su gestión.

– Interdicción. Asegura que tratan de combatir a los narcos con la Policía y las Fuerzas Armadas, pero que están mejores equipados que ellos. Recordó que el problema debe ser resuelto con responsabilidad compartida.

– Evasión. La Policía y algunas comunidades están corrompidas por los contrabandistas

– Ambición. Les pidió a los dirigentes que cambien. “Primero está la patria, el pueblo y después la reivindicaciones”, dijo.

Esperanzado

– Economía. “Bolivia va bien, vamos bien”, dijo luego de anunciar que en 2006 la inversión pública era de $us 600 millones y que ahora es de 2.000 millones.

– Nacionalización. Los recursos naturales han permitido que la balanza comercial en sus cuatro años de gestión siempre sea positiva para Bolivia y que por primera vez en 40 años haya superávit.

– Pobreza extrema. Se redujo del 40% al 30%, pero reconoció que los bonos y rentas no son suficientes para eliminarla.

– Industrialización. Reconoció que no es fácil, pero se trabaja en los megaproyectos en energía y minería.

Conciliador

– Productores. “Bolivia tiene mucho futuro, pero necesitamos socios internos”, dijo y habló de sectores que abarcan desde la producción de alimentos, construcción de carreteras hasta la industrialización de los recursos naturales.

– Adversarios. Pasó el tiempo de la confrontación y ahora deben trabajar todos juntos para buscar el desarrollo del país.

– Con Santa Cruz. Agradeció al alcalde y al gobernador por la acogida y la puso como modelo de integración para el país.

– El mundo. Prometió defender a los emigrantes, estén en Europa o en Arizona.