Oposición: despenalización de la coca incrementará narcotráfico


ONU tratará pedido boliviano el lunes 14.

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• La senadora de oposición Elena Méndez dijo que “la despenalización del acullicu sólo ocasionaría la proliferación del uso indebido de la hoja de coca por los narcotraficantes, porque ellos utilizarían la despenalización de la hoja de coca para que la misma se convierta en droga y eso es absolutamente peligroso porque eso va en contra de toda la humanidad”. Legisladores del MAS como Edwin Tupa y Jorge Medina rechazaron las afirmaciones de Méndez.



La senadora por CN y miembro del Comité de Medioambiente, Recursos Hídricos y Hoja de Coca, María Elena Méndez, afirmó que la despenalización del acullicu provocaría que el narcotráfico incremente a nivel internacional porque los demás países lo utilizarían como un pretexto. Por su parte, el diputado oficialista Jorge Medina manifestó que el MAS seguirá en la campaña para la despenalización de la coca pese a haber recibido la objeción de 16 países miembros del Consejo Social y Económico de la ONU.

Desde hace bastante tiempo, el canciller boliviano David Choquehuanca inició una campaña en Europa para despenalizar el masticado de la hoja de coca, conocida como “acullicu”.

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ONU DECIDIRÁ EN DOS SEMANAS

El Consejo Social y Económico de la ONU (Ecosoc) decidirá el lunes 14 del mes en curso si es que se convoca a una conferencia para tratar el pedido de Bolivia de debatir el Convenio de Viena de 1961 donde se afirma que la coca forma parte del listado de estupefacientes y que está prohibida su venta en mercados internacionales.

Actualmente, son 16 los países que están en contra de que la hoja se despenalice: Estados Unidos, Canadá, Japón, Eslovaquia, Reino Unido, Alemania, Dinamarca, Bulgaria, entre otros. Sin embargo, son sólo dos los países que respaldan el pedido boliviano: Uruguay y Ecuador. Retiraron su rechazo, Egipto, Macedonia y Colombia.

El diputado oficialista, Jorge Medina, expresó que “es importante que la gente sepa que la hoja de coca no es cocaína y que los países que han objetado el acullicu deben respetar nuestra cultura porque somos un país soberano”.

LA COCA NO ES DROGA

“Los países piensan que la hoja sagrada es droga, yo les invito a que coman una galleta de coca o tomen un licor de esta hoja y que hagan la diferencia. Yo no me preocupo, sé que vamos a lograr nuestro objetivo porque vamos a demostrarle al mundo que esta hoja no es una droga”, explicó.

A principios de la década de los noventa, el Gobierno del ex presidente Jaime Paz Zamora (1989 – 1993) desarrolló una campaña internacional para despenalizar la hoja de coca utilizando como lema: “la coca no es cocaína”. El entonces mandatario y Jefe Nacional del desaparecido Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) llevaba en la solapa de sus sacos una hojita de metal e hizo imprimir miles de textos explicativos sobre las bondades de la coca y sus diferencias químicas con la cocaína. Años después, varios dirigentes de su partido fueron involucrados con el caso llamado de los “narco-vínculos”. Su asesor principal ingresó cuatro años a la cárcel por delitos vinculados con el tráfico de drogas.

En ese tiempo, la embajada de los Estados Unidos explicaba que no se puede despenalizar la hoja de coca para industrializar, por ejemplo, el mate de coca porque las infusiones podrían ser utilizadas por empresas internacionales para fabricar sustancias controladas derivadas del vegetal. Asimismo, aseguraron que si se quiere exportar la hoja ésta tendría que ser “descocainizada”, es decir, sacar a cada una de las hojas los componentes de alcaloides que provocan la drogadicción.

DESPENALIZACIÓN

Ayer, la senadora Méndez dijo que “la despenalización del acullicu sólo ocasionaría la proliferación del uso indebido de la hoja de coca por los narcotraficantes, porque ellos utilizarían la despenalización de la hoja de coca para que la misma se convierta en droga y eso es absolutamente peligroso porque eso va en contra de toda la humanidad”.

Acotó que “la coca desde mi concepción es pues una hoja para curar las enfermedades pero no para que haga daño, esto amerita un análisis muy profundo para dar a entender que la hoja milenaria es parte de una cultura porque en los tiempos ancestrales ha sido respetada no para la utilización indebida sino para el bien de la población”.

“Lo que debe hacer el Gobierno es llegar a las organizaciones internacionales con argumentos bastante confiables donde prime que es una hoja milenaria y que su cultivo debe ser controlado para que llegue a cumplir los objetivos tradicionales por los cuales ha sido plantada, es decir, para la medicina porque es un símbolo boliviano”, expresó Méndez.

Varios analistas consideran que el lunes 14 de febrero, la Organización de las Naciones Unidas a través del Consejo Social y Económico adoptará decisiones contrarias a las aspiraciones del gobierno del presidente Evo Morales quien cree que es posible lograr una modificación a la Convención de Viena de manera que la hoja en su estado natural sea despenalizada.

El Diario