300 campesinos tomaron la mina de estaño Sayaquira, localizada en una provincia de La Paz de la Empresa Minera Barrosquira. Los policías salieron huyendo.
Los mineros congregados en el cerro tras la arremetida de los campesinos, ayer. – Foto Apg, Los Tiempos
La Razón – Miguel Lazcano – La Paz
CAMPESINOS REBASAN EL CONTROL POLICIAL Y TOMAN UNA MINA
Sayaquira. El abogado de la empresa denunció que los policías salieron huyendo
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A las seis de la mañana del martes, aproximadamente 300 campesinos rebasaron un control policial y tomaron la mina de estaño Sayaquira, localizada en la quinta sección de la provincia Inquisivi de La Paz. La Empresa Minera Barrosquira (Embas) es propietaria del yacimiento.
Embas ya sufrió la toma de Himalaya, mina de wólfram en La Paz, hace más de tres años, problema al que aún no se le dio una solución. También perdió la concesión en la mina de estaño Caracoles, el 2004, por presión de los cooperativistas mineros.
El 4 de enero de este año, campesinos y cooperativistas arrebataron a Embas la mina Laramcota —en la provincia Loayza— donde se realizaban trabajos de exploración. La familia Kyllmann es la principal accionista de la empresa Barrosquira. Sayaquira cuenta con 93 empleados, la mayoría de los que trabajaba entre 13 y 15 años en la mina.
En la toma del yacimiento, uno de los principales instigadores, identificado como Sergio Ramos, perdió parte de la mano derecha al manipular un cachorro de dinamita. Además de esta persona, dos mineros resultaron heridos tras haber sido “salvajemente” golpeados por los campesinos, denunciaron ayer sus compañeros.
Buses. Los trabajadores dijeron que los campesinos llegaron en buses hasta el campamento minero y, a las 6.00 horas, empezaron a arrojar dinamita sobre los techos de las casas, provocando el caos en la gente y los policías, que escaparon despavoridos.
Los mineros y sus familiares huyeron a las comunidades cercanas a Sayaquira y a la población de Konani, sobre la carretera Oruro-La Paz. Otro grupo de mujeres buscó refugio en la localidad de Huayñacota.
“Han empezado a soltar dinamita sobre los techos de las casas. Han robado todo, nos han dejado en la calle, no nos han dejado sacar nada del pueblo. Nosotros ahora estamos desamparados, no tenemos a dónde ir, no tenemos ni dinero para comer”, contó con lágrimas en los ojos la esposa de uno de los mineros.
“La mitad del campamento ha sido destruida por las dinamitas. Además, los campesinos se han llevado los animalitos que eran criados por las esposas de los mineros”, denunció otro trabajador minero.
El abogado de Embas, Raúl Azurduy, dijo que los policías, “incumpliendo sus deberes”, escaparon de la mina nada más producirse la intervención. “Lo que ellos (los policías) deberían hacer es resguardar la integridad física de los trabajadores”, se quejó el abogado, quien añadió que “los trabajadores están realmente preocupados, no solamente por el tema de sus trabajos, sino también por sus bienes, porque lo que está existiendo es un verdadero saqueo”.
El viceministro de Régimen Interior y Gobierno, Marcos Farfán, dijo que los 35 policías se vieron “en la necesidad de desalojar” el lugar debido a la violencia de los campesinos. “Teníamos 35 policías que estaban resguardando la seguridad de la mina (…). En la retirada tenemos que lamentar el extravío de 12 policías”, señaló la autoridad gubernamental.
El funcionario también informó de que el Gobierno envió un refuerzo policial de 100 efectivos y una comisión integrada por funcionarios de los ministerios de Minería, de Trabajo, de Gobierno, además de dirigentes de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia para tratar de entablar un diálogo con los campesinos avasalladores, con el objetivo de recuperar esa propiedad privada.
Lanzaron dinamita a periodistas
Comitiva
Los campesinos avasalladores evitaron que una comitiva compuesta por periodistas y ejecutivos de la empresa Barrosquira ingrese a la mina.
Dinamita
Los enardecidos campesinos arrojaron dos cargas de dinamita al camino cuando vieron que los dos vehículos se acercaban al yacimiento.
Ilegal
En un comunicado, Embas lamentó que hasta la fecha los dirigentes campesinos que han dirigido tomas ilegales (tres minas) no hayan sido procesados ni detenidos por las autoridades.
Trabajadores amenazan con retomar mina
Mina Sayaquira. El minero Víctor Ticacala señala el lugar por donde escapó de los enardecidos campesinos.
El secretario ejecutivo de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB), Guido Mitma, advirtió ayer en rueda de prensa que los empleados de la mina Sayaquira se enfrentarán a los campesinos si el Gobierno no pone un alto a los “avasallamientos violentos”.
“Los trabajadores hemos dicho que ya no vamos a aceptar más avasallamientos. Si es posible vamos a entrar al enfrentamiento porque tenemos que preservar nuestras fuentes de trabajo”, aseguró.
La FSTMB también pidió, mediante una carta, al Gobierno y a la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia (APDHB) que intervengan en el problema para evitar que persista la toma de la mina privada. Mitma lamentó la falta de decisión por parte del Gobierno al no enviar más efectivos policiales al lugar y luego aseguró que el hecho demuestra que está “legalizando varios avasallamientos, como en el caso de la mina Himalaya y Laramcota”.
“Si el Gobierno no pone orden, los trabajadores vamos a defender nuestra fuente de trabajo”, afirmó. El presidente de la Cámara Nacional de Minería (Canalmin), Saturnino Ramos, denunció el 21 de noviembre del 2010 que cerca de 201 concesiones mineras chicas, medianas y cooperativas de Potosí, La Paz, Cochabamba y Oruro fueron avasalladas por comunarios desde el 2004. La mina Sayaquira opera legalmente desde hace casi 100 años y con la nueva administración 34 años. Cuenta con 93 trabajadores, produce 9,92 toneladas métricas de estaño por mes y aporta al Estado (por concepto de regalías e impuestos) cerca de Bs 4,4 millones anuales.
Con palos y dinamitazos, campesinos toman mina
ENFRENTAMIENTOS | Al menos dos mineros fueron hospitalizados y 12 policías de los 35 asignados a dar seguridad a la concesión minera, están “extraviados” tras huir ante la arremetida de los comunarios
Los Tiempos
Al menos cuatro mineros heridos, dos de ellos hospitalizados; 12 policías “extraviados”, tras intentar apaciguar el conflicto; y la expulsión del lugar de todos los obreros, junto con sus esposas e hijos, es el resultado del ataque perpetrado ayer en la madrugada por cerca de 200 comunarios que, provistos de palos, piedras y dinamitas, lograron tomar el control de la mina Sayaquira, en Inquisivi, La Paz.
Al cierre de esta edición, el Gobierno informó que enviaría hoy una comisión de altos funcionarios de los ministerios de Trabajo, de Minería y Gobierno, escoltados con un contingente de 100 policías, para iniciar las negociaciones con los lugareños.
El contingente de 35 efectivos que resguardaba la empresa fue dispersado junto con los mineros a fuerza de palos y pedradas. El viceministro de Gobierno, Marcos Farfán, dijo que cerca de 12 policías aún están “extraviados”, es decir no se reportaron.
En tanto, las esposas de mineros marcharon ayer en La Paz, denunciando el atropello y explicando que se vieron obligadas a huir de lugar junto con sus niños de forma imprevista, dejando sus enseres en sus chozas. Otros tuvieron que buscar refugios en cuevas y cerros hasta reagruparse otra vez para marchar rumbo a La Paz. Algunos niños que no fueron hallados.
Los mineros José Luis Ayllón y Toribio Gutiérrez fueron internados en el hospital Juan XXIII, de La Paz, con múltiples heridas y contusiones. En tanto, del lado de los comunarios, Sergio Ramos, perdió la mano derecha por el mal manejo de un cachorro de dinamita.
La mina de estaño es trabajada por la empresa Barrosquira de Fernando Killmann, quien en 2009 también afrontó la toma de la Mina Himalaya ubicada a los pies del cerro Illimani en el departamento de La Paz.
Empresa culpa a “Super”
Según nota de prensa de la empresa Barrosquira, uno de los responsables de la tragedia de ayer es el Superintendente de Minas, quien ha insistido en un proceso conciliatorio cuando debería haber emitido su fallo para dar una solución administrativa y legal.
El conflicto se inició el 11 de abril de 2011, cuando los comunarios de Sayaquira bloquearon la tranca, impidiendo el ingreso al distrito minero y tomaron los niveles 280, 240 y 200 de la mina. Los pobladores presentaron tres peticiones a la empresa: riego para las tierras comunitarias, administrar “budles” (colas o residuos) de la mina y tres niveles del ingenio.
Tras el avasallamiento, la empresa aceptó dos de las peticiones, pero no admitieron ceder los niveles solicitados, debido a que “legal y técnicamente no era posible”, explicó la firma.