Alfredo Leigue
Si usted tiene una quinta, estancia o lote amontado preocúpese de hacer un rastrillaje personalmente, no sea que haya una fábrica de cocaína de un tercero oculta en sus predios.
No envíe a nadie a realizar el rastrillaje porque lo pueden sobornar para que no hable y Ud. Seguirá en peligro.
Si usted es político de oposición mantenga un discurso ambiguo, hable mucho sin decir nada y facilite el avance del oficialismo haciendo una oposición simulada.
Si usted es indígena del oriente, adopte un acento de indígena de occidente.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
Sea políticamente correcto y acorde a los tiempos, revista su discurso con un vocabulario de términos tales como inclusión, no discriminación, derechos originarios, etc. Mejor si funda una ONG aunque solo sea para recaudar fondos para pagar un fonoaudiólogo para loros mudos.
Si Ud. Fue parte de algún gobierno anterior y tiene conocimientos especializados, monte una empresa consultora y asóciese con “uno de los buenos”.
Compre y mastique “coca social” y que cunda el hedor a esa hojita sagrada.
Reemplace sus creencias cristianas por alguno de esos sincretismos religiosos.
No use la rueda ni ningún artefacto que implique rodamientos y engranajes porque fue traída de Europa y se usaba en la colonia hasta en los trapiches para obligar a trabajos forzados, constituyéndose en un artefacto colonizador.
Olvídese del humor fino, del sarcasmo y del doble sentido. Fácilmente puede ser malinterpretado y acusado de discriminador.
Viva un horizonte temporal semanal. El largo plazo ya no existe.
Y si todo esto le parece poco para mimetizarse, tome un curso acelerado de terminología revolucionaria de los años 70, un curso de cómo ser funcionario de ONG y durar en la pega y un seminario de loteamientos, avasallamientos, incendios forestales y afines y gradúese de retroprofesional avanzado en grado de agitador y a disfrutar del caos. Que de eso tendremos mucho a un ritmo in crescendo y como siempre, con final improvisado.