¿Se va la Jindal?


Intensas versiones en Puerto Suárez sobre una inminente liquidación de beneficios a los operarios que trabajan para la empresa Jindal ponen en serio entredicho el futuro del proyecto Mutún.El detonante para la posible salida de la compañía sería el desacuerdo con el gobierno de Evo Morales, respecto a la provisión de gas natural para la industrialización del hierro en ese importante yacimiento.Son 10 millones de pies cúbicos de gas los necesarios para el procesamiento del mineral, pero la administración evista sólo estaría garantizando 2,5 millones, inviabilizando el emprendimiento.¿Esta es la industrialización tan pregonada por el régimen?Lo cierto es que, desde un primer momento, el proyecto Mutún ha tropezado con diversos obstáculos puestos por el gobierno, que primero retrasó el saneamiento y entrega de los terrenos imprescindibles, y que luego retaceó el respaldo energético.Para esto han pesado las tendencias centralistas del Estado Plurinacional, cuyas autoridades no parecen demasiado interesadas en promover el desarrollo en regiones donde el partido de gobierno no tiene las preferencias del electorado.Pero también hay que tener en cuenta el interés del gobierno de Hugo Chávez de sentar presencia en la zona, tanto por razones económicas como geopolíticas (el Sudeste boliviano es considerado el Heartland o región-corazón de América del Sur).Prueba de esto último es el memorándum de entendimiento firmado en el 2006 por los gobiernos de La Paz y Caracas, sobre una posible participación venezolana en El Mutún.Por lo tanto, el desplazamiento de la empresa de la India podría ser el primer paso para una incursión chavista en ese enclave, ya sea bajo la forma de un joint-venture estatal binacional, o de inversiones privadas ligadas a la “burguesía bolivariana”…[email protected]