Microempresarios: Evo “nos da un sopapo”


Alertan sobre posible cierre de 10 mil microempresas por aumento salarial decretado por el gobierno. 100 mil obreros podrían quedar sin trabajo en Bolivia.

Diez mil microempresas en riesgo y 100 mil obreros amenazados

Conamaype advierte al Gobierno sobre futuro empresarial.



EL DIARIO, La Paz

La Confederación de Pequeña y Micro Empresa de Bolivia (Conamype) calculó que unas diez mil unidades productivas se enfrentan a un posible cierre, ante la imposibilidad de cubrir como corresponde las exigencias del 8% de incremento salarial decretado por el Gobierno y alertó a las autoridades nacionales que constituye una enorme dificultad financiera que, de todas maneras, debía ser consultada por el Gobierno central.

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El presidente de la institución, Víctor Ramírez, afirmó que el sector “enfrenta una seria dificultad al considerar el incremento salarial, ya que la decisión del Gobierno no les fue consultada”, manifestó en sus declaraciones a EL DIARIO.

Demandó al Gobierno, como una conclusión de sus afirmaciones, que la lucha contra la ropa usada de contrabando debía ser el principal objetivo del Gobierno. Añadió que por sus características, este sector productivo requiere un trato preferencial en el pago de tributos.

MÍNIMO NACIONAL

La Confederación de Fabriles de Bolivia considera que, al menos, unos 30 trabajadores del sector perciben salarios por debajo del mínimo nacional decretado por el Gobierno, además que no cuentan con el seguro de salud, ni tienen beneficios sociales.

En sus declaraciones, el ejecutivo de esa institución, Vitaliano Mamani, afirmó que esas empresas trabajan al margen de la Ley y de manera clandestina lo que provoca que los derechos laborales sean atentados sin que se pueda hacer nada por la necesidad que tienen muchas de estas personas de tener algún ingreso.

Alertan sobre posible cierre de 10 mil microempresas por aumento salarial

“El Gobierno nos da un sopapo”.

Conamype pide incentivos, mercados, lucha contra la competencia desleal del contrabando y una política tributaria racional.

 image LA MAYORÍA DE LAS PEQUEÑAS UNIDADES PRODUCTIVAS DEBERÁN RECORTAR PERSONAL E INCLUSO CERRAR, ADVIERTE SU ENTIDAD MATRÍZ.

La influyente Confederación de Pequeña y Micro Empresa de Bolivia (Conamype) alertó a las autoridades sobre el posible cierre de 10.000 microempresas en Bolivia como consecuencia del incremento salarial del 8 por ciento al salario básico y 20 por ciento al mínimo dispuesto por el Gobierno esta semana.

“Nosotros enfrentamos las dificultades del incremento salarial ya que la decisión del Gobierno no nos fue consultada y confiábamos que el aumento no iba a superar el cinco por ciento igual que la inflación”, manifestó en declaraciones a EL DIARIO, el presidente de esta organización gremial, Víctor Ramírez.

“El nuevo salario mínimo de Bs 1.200 perjudicará a las micro y pequeñas empresas que son responsables del 83 por ciento del empleo en el sector privado”, manifestó el dirigente. “Estamos en un equilibrio y estabilidad económica, no podemos aumentar el salario como dice el Gobierno hasta Bs 1.200. Nosotros hemos ratificado en un ampliado de emergencia, que estas medidas nos van a perjudicar”, sostuvo.

El riesgo de cierre de unidades productivas es patente, por lo que reclamó que hasta el presente,no existe una ley aprobada por el Órgano Legislativo que favorezca el crecimiento de este sector.

CONTRABANDO E IMPUESTOS

“Tampoco vemos los esfuerzos y resultados de una lucha frontal contra el contrabando. Hemos advertido también el impacto de los aranceles en la importación de manufacturas de la china es muy bajo por lo que no representa una protección para la producción en el país”, acotó.

En concreto, demandó al Gobierno la lucha contra la ropa usada, asimismo, intensificar esfuerzos contra la ilícita actividad del contrabando. “Si no contamos con políticas públicas de incentivo al crecimiento de este sector, unas 10.000 microempresas estarán en riesgo de cerrar sus operaciones por el impacto adicional del incremento salarial”, insistió el representante.

Dijo que por las características, este sector productivo requiere un trato preferencial en el pago de tributos debido a que los miles de emprendimientos son una forma de vida, y las empresas pequeñas son asfixiadas por la excesiva presión tributaria.

“Nos siguen aplicando exigencias como a la gran empresa. Nosotros pagamos a destajo por producto, entonces la legislación debe contemplar esta modalidad”, explicó.

FALTA DE MERCADOS

Por su parte, Saturnino Ramos, presidente de la Federación Regional de Micro Empresarios de El Alto (Fermype), dijo que se están buscando mayores mercados, nuevas tecnologías y sistemas de comercialización.

“El Gobierno nos da un sopapo con el incremento salarial sin consultar al sector. Parte de la gente que está con nosotros se pregunta si el sector podrá sobrevivir ante el cierre de unidades productivas. Esto nos preocupa bastante, pese a que El Alto predominan las empresas familiares. Pero existen dependientes entre seis a diez por unidad productiva, lo que ahonda el problema, a ello se suma el tratamiento del financiamiento bancario que lastimosamente nos imponen tasas de interés hasta el 18 por ciento (anual)”, explicó.

BDP

Expresó sus dudas con respecto al funcionamiento del Banco de Desarrollo Productivo (BDP), que a su criterio simplemente no funciona correctamente.

“Nos obligan a presentar certificaciones de que no tenemos obligaciones previas con ninguna entidad financiera privada. Desde que hemos nacido siempre nos hemos fortalecido con el financiamiento privado. No nos pueden decir que no tengamos créditos con entidades privadas para acceder a financiamiento del BDP, que tiene tasas anuales del 6 por ciento. Esto es lo más absurdo que se ha generado en el BDP y por eso seguimos peleando”, manifestó.