El Barça gana con sufrimiento al Granada

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El conjunto azulgrana derrota al Granada (1-3) en un partido gris que resolvió la dupla Luis Suárez-Rakitic.



Da la sensación de que al Barça se le está haciendo larga esta Liga, que es un torneo incómodo, que le obliga a esfuerzos que los azulgrana no es lo que más desean hacer. Porque es difícil entender cómo el equipo de Luis Enrique muestra caras tan distintas dependiendo de la competición que afronte. En la Copa y en la Champions se le nota intenso, entregado, concentrado. Pero en la Liga se le ve indolente, anestesiado, desmotivado. Ganó en Granada (1-3) cuando más lo necesitaba, aunque dejó sensaciones similares a las de hace una semana ante el Málaga.

Su suerte fue que Luis Suárez ya le ha cogido el pulso a la competición y ha afinado su punto de mira. Quinto tanto del uruguayo en los últimos seis partidos. Cuatro de las seis dianas más recientes del Barça han sido obra suya. Le ayudó en su empeño Rakitic, que aportó un gol y una asistencia además de su implicación en defensa y en ataque.

El croata formó en el medio campo junto a Mascherano porque Luis Enrique preveía un partido a la carrera y apostó por su centro del campo más físico, más veloz, más sacrificado, junto al dúo Bartra-Mathieu en el centro de la defensa. Una dupla que sufrió especialmente para controlar a un John Córdoba que les puso en verdaderos aprietos.

El Barça, sin embargo, no entró con fuerza al partido, repitiendo los vicios del pasado, y se encontró a un Granada muy cómodo que por momentos encerró a los azulgrana en su área. Al menos hasta que Jordi Alba sorprendió con un pase bombeado a la espalda de los centrales que cazó Luis Suárez en un gran desmarque. El chut raso del uruguayo lo despejó muy mal Cala, que dejó el balón muerto en el área pequeña, franco para la aparición de Rakitic, que marcó a placer.

No se vino abajo el Granada, que siguió presionando, reclamó penalti por una caída de Foulquier y que tuvo una gran oportunidad en un disparo de Javi Márquez que obligó a Claudio Bravo a estirarse al máximo para desviar la pelota. Repetiría acierto el portero chileno en el segundo tiempo para atrapar un peligroso centro de Lass que ya esperaba para rematar Córdoba.

Messi, Luis Suárez y Neymar se desentendían de las tareas defensivas, quedando descolgados del resto del equipo, que sufría para contener los ataques locales. El Barça quería, claramente, matar el partido al contragolpe aprovechando a sus tres estiletes y las incorporaciones del incontenible Dani Alves.Y lo hizo, sí, gracias de nuevo a la aportación de Luis Suárez y Rakitic.

Pared entre ambos en la frontal, gran asistencia del croata y el delantero charrúa que llegó antes que Oier y con la punta de la bota mandó el esférico a gol. Ya se las prometía más felices un Barça que aún tendría que sufrir para amarrar los tres puntos. Sobre todo porque a los cinco minutos el árbitro señaló penalti de Bartra a Lass que no desaprovechó Fran Rico.

Xavi no brilló sobre un césped en malas condiciones y dejó su puesto a Rafinha y el brazalete de capitán a Messi. Y con la cinta en el brazo marcó su gol el argentino, el 27 que logra en la Liga, tras un gesto de gran generosidad de Luis Suárez. Con la portería vacía, superado Oier, el uruguayo prefirió esperar un segundo –y arriesgarse a perder la ventaja- para cederle el esférico al argentino.

Leo aún tendría otra ocasión clara en un contragolpe que lanzaron Jordi Alba y Neymar, donde la pelota llegó al argentino que, con poco ángulo, disparó al cuerpo de Oier Y más clara aún fue la oportunidad de Pedro, que se quedó solo ante el portero del Granada gracias a un excelente pase de Messi pero que resolvió mal, con una vaselina que nunca llegó a su destino.

El Barça salvó una situación complicada, un match-ball que no podía perder con un resultado aceptable pero un juego que dista mucho de su mejor versión, la que viene demostrando ante el Manchester City y el Villarreal.

Fuente: www.lavanguardia.com