La formación oficialista estaba descontenta con sus actuaciones respecto a la corrupción, especialmente con las investigaciones al ex presidente Lula da Silva.
La renuncia este lunes del ministro de Justicia de Brasil, José Eduardo Cardozo, deja aún más desamparada a la presidenta Dilma Rousseff, ya que desde 2010 era uno de sus asesores más cercanos. Cardozo debe asumir la Abogacía General de la Unión (AGU) y será sustituido en Justicia por Wellington Silva, un político que tiene buena relación con la Corte Suprema y la Fiscalía.
Cardozo estaba recibiendo presiones del Partido de los Trabajadores (PT, oficialista), del que es líder histórico, tras los rumores de que abrirá el secreto bancario, telefónico y fiscal del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva,investigado por la sospecha de que una finca en el campo y un triplex en la playa podrían pertenecerle.
El pasado sábado, Lula se quejó de sufrir una persecución, ya Cardozo defendía la autonomía de la Policía Federal en las investigaciones.
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Desgaste de relaciones
Las investigaciones sobre Lula también han desgastado las relaciones de Rousseff con el PT y el exmandatario, que la eligió como su sucesora. Rousseff evitó participar el pasado sábado en la celebración del aniversario del PT y programó una visita a Chile para justificar su ausencia en el evento.«Yo no gobierno sólo para el PT, gobierno para 204 millones de brasileños», declaró la presidenta en Chile.
Fuente: http://www.abc.es/
