A Roma le dicen la ciudad eterna y fue el sabio Virgilio el que le puso el sobrenombre, porque decía que Roma es un espacio eternamente sagrado, elegido por los dioses, antes de que Roma fuese Roma. La capital de Italia fue la cuna del derecho y pese a todo lo que digan del antiguo imperio, allí consiguió avances importantes la democracia que había nacido en Grecia y si el Vaticano está allí es precisamente porque los romanos asumieron el pensamiento humanista del Cristianismo y la adoptaron como religión oficial, dándole un espacio vital al pensamiento de Jesucristo, el personaje más influyente en la historia de la humanidad. A nadie se le hubiera ocurrido, justo en Roma, atreverse a coartar la libertad de expresión. Por algunas explicaciones que se han dado y porque hay quienes deben tener en cuenta la importancia de Roma mejor que nadie, se le puede otorgar el beneficio de la duda. Pero solo un ademán hubiera sido una fatal grosería.
Fuente: eldia.com.bo
