Se está acabando la platita


La platita es el motor que impulsa la economía, pero en Bolivia el colchoncito financiero del que tanto se jacta el presidente Arce Catacora, se esta acabando, nuestra moneda no es fuerte, nada estable y no es saludable que la inflación sea baja, porque es una señal de debilidad económica, es el reflejo de una demanda débil de la economía, pues los consumidores deciden aplazar sus decisiones de compra y los inversionistas sus decisiones de inversión.

Es cierto en los mercados hay de todo y variadito y te alcanza para comprar, ¿pero a que costo? Hay de todo porque todo es importado, el contrabando ilegal, permite abastecer la canasta familiar, pero el daño a la producción nacional es incalculable, como al gobierno no le importa sacrificar la seguridad o soberanía alimentaria, a cambio de su propia estabilidad política, el riesgo económico por esta decisión es grave. Te alcanza para comprar por el tipo de cambio fijo, pero con la consiguiente reducción de las reservas internacionales, ¿Pero a que costo? El futuro de los bolivianos está hipotecado, cada nuevo boliviano que está naciendo en estos momentos nace con deuda pública, porque sencillamente se lo están acabando toda la platita, dejándonos en un terrible endeudamiento.



El gobierno ha fijado una inflación del 3% para este año. El riesgo de que Bolivia tenga una de las tasas de inflación más bajas de las economías del mundo, es un verdadero peligro, los medios internacionales han reconocido la supuesta fortaleza de nuestra economía, pero la realidad es que cuando se termine el colchoncito financiero la realidad económica del país saldrá por todos lados y serán problemas complicados se los aseguro, pero al equipo económico del gobierno no le interesa nada de esto, con tal de que ellos ya han asegurado su futuro, dejando en la pobreza a todo un país. Solo ha crecido la informalidad, ya nadie quiere producir en el campo por los altos costos, liquidando con esto el aparato productivo nacional, ya no hay industria manufacturera todo es contrabando y narcotráfico. Todos quieren migrar a las ciudades siendo presas del comercio informal, el desempleo y en última instancia todos ellos caerán en las garras del contrabando y del narcotráfico.

No estamos avanzando con la reactivación de la economía, con este modelo económico solo la corrupción gubernamental se ha reactivado, la economía boliviana no está bien manejada, los únicos que están saliendo adelante son los burócratas que se comen más de la mitad de los recursos del Estado.

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Somos un país joven, pero este gobierno repito está hipotecando nuestro futuro, sigue creciendo el número de descontentos por la mala conducción económica del gobierno. Incluso en las comunidades campesinas donde el gobierno tenía una fuerza incuestionable reina un creciente descontento, peor todavía cuando el gobierno se está resquebrajándose por dentro.

Quiero llegar a los jóvenes y ponerlos en alerta en cuanto a los peligros que corre nuestro país en materia económica, tarde o temprano se asomará la crisis y la hambruna y será demasiado tarde para hacer algo. El gobierno sigue derrochando el Tesoro General de la Nación, los bolivianos tendremos que pagar en el futuro la gran deuda de un gobierno despilfarrador e irresponsable.

Solo veo diariamente la pobre condición de los ciudadanos de a pie, gente trabajadora, humilde, veo por todas partes un pueblo traicionado, donde el vicio ha hecho su hogar, un pueblo que no tiene la oportunidad de mejorar su condición económica que no ha logrado superar la línea de la pobreza, porque el recipiente sigue siendo pobre, los niños y adultos mayores mueren en los hospitales por no haber ítems para médicos, ni la infraestructura ni los medicamentos necesarios y aun viviendo los jóvenes universitarios egresados solo existen para deambular sin empleo, el precio de la harina es caro, pero sigue subvencionándose todo y no hay viviendas dignas para todos, solo hay viviendas solidarias para los compañeros dirigentes del partido.

El dinero del pueblo, los impuestos habidos y por haber porque cada día se inventan más, las regalías, el IDH (Universidades) han servido para enriquecer a unos cuantos y no para ayudar a los que mas lo necesitan.

Los hombres malos se han introducido en el poder y el resultado es esto. Tenemos por delante una gran cantidad de trabajo. Tengo fe en el amor a la libertad del pueblo boliviano y esperanza en su futuro.

El país continúa sumido en la confusión y el descontento. Muchos se preguntan:

¿A dónde nos está conduciendo este gobierno y cuáles son los objetivos de Bolivia en materia económica?

Nuestras reservas internacionales netas, están por debajo de los 5.000 millones de dólares y siguen bajando. Entonces la respuesta es obvia, cuestiono tanto las decisiones que sean tomado recientemente como toda la dirección de la economía por parte del gobierno. Mientras que con el dinero del país construyen elefantes blancos y mantienen empresas públicas deficitarias el pueblo boliviano ha dejado de producir alimentos, de agua potable y alcantarillado, de medicamentos, de ítems para maestros y de buenos elementos en materia de seguridad ciudadana. En fin, presidente Arce se está acabando la platita y pronto nos dirán ya no hay platita.

Jhonny Vargas es Politólogo