Los despachos de la planta de Senkata representó un alivio para choferes que durmieron varias noches en sus vehículos a la espera de combustible

En diferentes surtidores de La Paz y El Alto empezó a comercializarse gasolina para los vehículos cuyos choferes esperaron hasta cuatro o cinco noches por combustible. Los bloqueos, que ya llevan cuatro meses, impidieron el arribo de carburante a la planta de Senkata; sin embargo, se logró que llegue por vías alternas y se inicie su distribución.
Las filas de vehículos en los surtidores eran kilométricas y los conductores durmieron hasta cinco noches a la espera de abastecimiento. En los últimos días, como medida de protesta, realizaron bloqueos en diferentes calles, lo que —sumado a las movilizaciones sociales— disminuyó notablemente la circulación de transporte público y privado.
Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) informó sobre el despacho de 1.100.000 litros de gasolina y 50.000 garrafas de Gas Licuado de Petróleo (GLP) destinados al abastecimiento de las ciudades de El Alto y La Paz.
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“Pese a la imposibilidad de acceso de camiones cisterna, la gasolina fue recepcionada en la Planta Senkata de forma limitada por vías operativas alternas. Esta limitación restringe el normal abastecimiento de combustibles líquidos a las estaciones de servicio, por lo que se pide a la población su comprensión”, refiere un reporte del Distrito Comercial La Paz de YPFB.
Los bloqueos interrumpen la conexión de La Paz y El Alto con el resto de Bolivia, lo que provoca la escasez de carburantes, alimentos e insumos médicos. Los movilizados —grupos afines a Evo Morales, campesinos y afiliados a la Central Obrera Boliviana (COB)— piden la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
En diferentes surtidores comenzó la venta de gasolina y las filas empezaron a disminuir, aunque todavía permanecen extensas.