El acribillado en Puerto Quijarro viajó a San Pablo, transportando parte de la cocaína sustraída en casa del narco uruguayo. La mafia que la recibió en Brasil descubrió el robo y envió sicarios para eliminarlo.
Surgen revelaciones en torno al asesinato del brasileño Elwis Arantes Tobal, cuando se encontraba en un restaurante de Puerto Quijarro junto a su enamorada de la misma nacionalidad. Según nuevos informes, este crimen tendría nexos con la ejecución en Santa Cruz del informante de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) José Ángel Castañeta ‘Cara de bebé’ que, según la Policía, fue eliminado por robar más de una tonelada de cocaína de una casa del narco uruguayo Sebastián Marset.
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Fue el 28 de abril cuando el extranjero regresó de San Pablo, donde días antes había viajado desde Santa Cruz. Los informes se sustentan en investigaciones de la Policía Federal de Brasil, que comparte acciones con sus pares de nuestro país para ejercer controles contra la ola delictiva y el incremento de muertes de personas en ajustes de cuentas por tráfico de drogas.
Arantes encontró la muerte al ser atacado a balazos por desconocidos que lo siguieron en un motorizado. Su pareja Andreia Aparecida Genquite Kruki resultó herida, pero sobrevivió y fue trasladada de emergencia a un hospital en Corumbá.
La Fiscalía y la Felcn confirmaron que Arantes tenía antecedentes en su país por delitos de narcotráfico y era requerido por la justicia brasileña.
El viaje con la droga
La información de la Policía Federal señala que Arantes viajó desde Santa Cruz por tierra, transportando cocaína que entregó a integrantes de una organización criminal en San Pablo. La droga llegó a la capital paulista, tras burlar los controles tanto en Bolivia como en Brasil.
La entrega de la cocaína se cumplió y se presume que Arantes recibió una buena suma de dinero antes de retornar a Bolivia.
Sin embargo, los integrantes de la organización criminal que compraron la droga entregada por Arantes, al revisarla detectaron algo raro. Según los investigadores, reconocieron que la cocaína tenía la misma marca de la que fue robada de una casa de Sebastián Marset en Santa Cruz. La organización calificó este hecho como una traición, al considerar que el brasileño negoció por su cuenta la mercancía y que las ganancias estaban “manchadas”, por lo que decidieron eliminarlo con sicarios, que le dieron alcance en Puerto Quijarro.
Tras estas revelaciones, ya son dos los acribillados por el presunto robo de cocaína a Marset, que el 13 de marzo fue detenido y entregado a Estados Unidos para su procesamiento por delitos de lavado de dinero.
El primero en morir acribillado, el 11 de abril, fue José Ángel Castañeta. La Policía confirmó que fue contactado por integrantes de su red para encontrarse en la radial 26 y cuarto anillo, con el pretexto de entregarle una suma de dinero. El sujeto aceptó el encuentro y los sicarios encapuchados llegaron en un motorizado y le dispararon con armas de fuego para luego escapar.
Tras esa muerte, el comandante de la Policía cruceña, coronel David Gómez, confirmó que Castañeta era informante de la Felcn y que, de acuerdo a investigaciones, participó en el robo de más de una tonelada de cocaína de alta pureza de la casa de Marset.
Hasta el momento hay seis brasileños detenidos en la cárcel de Palmasola como responsables de la ejecución de “Cara de bebé”, quienes conformaban uno de los grupos armados más peligrosos de la región
