Declaración conjunta: EEUU y 14 países condenan los bloqueos en Bolivia


Sostienen que los bloqueos, que se prolongaron más de siete semanas, restringieron el acceso de la población a alimentos, combustible, atención médica y otros bienes, que afectó la vida cotidiana de millones de ciudadanos.

 



eju.tv

Una declaración conjunta suscrita por los gobiernos de 16 países, incluido Estados Unidos (EEUU), expresó este martes su preocupación por los efectos de los bloqueos de carreteras en Bolivia, al considerar que representan una amenaza para la democracia, el Estado de derecho y el ejercicio de los derechos humanos de la población.

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

El pronunciamiento, emitido por Estados Unidos, Argentina, Bolivia, Canadá, Chile, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Guyana, Honduras, Jamaica, Panamá, Paraguay y Perú, respalda al gobierno constitucional del presidente Rodrigo Paz e insta a los sectores movilizados a privilegiar el diálogo y la negociación dentro del marco democrático.

«Manifestamos nuestra profunda preocupación por los efectos de los bloqueos violentos de carreteras sobre la democracia y el estado de derecho en Bolivia.  Los continuos esfuerzos por debilitar y derrocar al gobierno legítimo y democráticamente electo del presidente Rodrigo Paz representan una grave amenaza para el orden constitucional y la estabilidad democrática en el país y en el hemisferio», señala el documento conjunto.

 

Los países firmantes sostienen que los bloqueos, que se prolongaron durante más de siete semanas, restringieron el acceso de la población a alimentos, combustible, atención médica y otros bienes esenciales, afectando la vida cotidiana de millones de ciudadanos. Asimismo, señalan que estas medidas impidieron que algunas personas recibieran atención médica oportuna y provocaron lesiones a efectivos policiales durante los enfrentamientos.

La declaración también advierte que los intentos de debilitar o derrocar al gobierno democráticamente elegido constituyen una amenaza para el orden constitucional y la estabilidad democrática, tanto en Bolivia como en la región, y remarca que «la violencia no puede subvertir el orden constitucional».

«Una minoría violenta pretende desconocer la voluntad expresada por la mayoría de los bolivianos en las urnas hace apenas unos meses, rechaza la disposición del gobierno al diálogo y ha mantenido bloqueos de carreteras durante más de siete semanas, privando al pueblo boliviano de acceso a alimentos, atención médica, combustible y otros artículos de primera necesidad», enfatizan.

El pronunciamiento internacional se conoce en un contexto en el que las autoridades bolivianas reportan una reducción significativa de los puntos de bloqueo en las carreteras. Según el Gobierno, tras más de 50 días de conflicto, la transitabilidad fue restablecida en la mayor parte del país y se prevé retomar las políticas orientadas al desarrollo económico, la recuperación de la imagen internacional de Bolivia y la construcción de acuerdos políticos para impulsar cambios en la estructura productiva nacional.