Justicia por mano propia: exjefe de la Felcc advierte sobre un “fenómeno desencadenante” ante la inseguridad


Barrientos sostuvo que las imágenes de los linchamientos registrados en los últimos días constituyen una señal alarmante para el país y evidencian una pérdida de confianza de la población en las instituciones responsables de garantizar la seguridad

Fuente: El Deber



Por Ariel Melgar Cabrera

El exdirector de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), coronel Rubén Barrientos, afirmó que los recientes casos de justicia por mano propia y las acciones de grupos de ciudadanos que salen a buscar delincuentes reflejan una creciente desconfianza en las instituciones encargadas de la seguridad. Advirtió que la situación puede convertirse en un fenómeno de mayor alcance si no se fortalece la presencia estatal y la labor preventiva de la Policía.

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Las declaraciones fueron realizadas durante el programa ON- Otra Noche Con Sissi que se emite por EL DEBER, en medio de una serie de hechos que han generado preocupación en distintas regiones del país. Entre ellos figuran el linchamiento de tres personas en Pocoata (Potosí), un caso similar en Shinahota (Cochabamba) y las movilizaciones de repartidores de comida por aplicación en Santa Cruz, quienes realizaron patrullajes y operativos improvisados para identificar a presuntos delincuentes tras denunciar constantes robos.

Barrientos sostuvo que las imágenes de los linchamientos registrados en los últimos días constituyen una señal alarmante para el país y evidencian una pérdida de confianza de la población en las instituciones responsables de garantizar la seguridad.

“Es una muy mala señal. Hemos visto imágenes muy fuertes, personas siendo incineradas vivas. Eso refleja desconfianza, poca seguridad, poca visibilidad de las instituciones encargadas de proteger a la ciudadanía y una deficiente coordinación entre los organismos responsables”, afirmó.

El exjefe policial consideró que el actual contexto social, marcado por conflictos y bloqueos en varias regiones del país, también ha generado una distracción de recursos policiales que terminan afectando las tareas de prevención e investigación del delito.

Según su análisis, la ciudadanía percibe una creciente ausencia del Estado en determinadas zonas, situación que impulsa a algunos sectores a organizarse por cuenta propia para enfrentar la delincuencia.

“Cuando las personas sienten que nadie va a cumplir ese rol, deciden asumirlo ellas mismas. El mensaje es claro: si las instituciones no pueden hacerlo, nosotros lo vamos a hacer. Pero eso no puede ocurrir en un Estado de derecho”, señaló.

Barrientos aseguró que la falta de patrullajes visibles y de recursos operativos influye directamente en la sensación de inseguridad de la población. Incluso mencionó que existen regiones donde la presencia policial es limitada o enfrenta restricciones para desarrollar plenamente sus funciones.

Asimismo, remarcó que la seguridad ciudadana no depende exclusivamente de la Policía, sino también de factores vinculados a los gobiernos municipales, departamentales y a la recuperación de espacios públicos considerados de riesgo.

Respecto a las acciones emprendidas por grupos de deliverys en Santa Cruz, el abogado recordó que la legislación boliviana permite a un ciudadano aprehender a una persona únicamente en casos de flagrancia, pero aclaró que ninguna persona o colectivo puede asumir funciones que corresponden exclusivamente a las fuerzas del orden.

“Un ciudadano puede intervenir en una situación flagrante, pero no puede reemplazar el trabajo de la Policía. Nadie puede atribuirse competencias que la Constitución y las leyes reservan para instituciones específicas”, explicó.

El exdirector de la Felcc alertó además que este tipo de acciones podrían multiplicarse si no existe una respuesta institucional efectiva. A su juicio, los patrullajes vecinales y las acciones de grupos organizados para capturar sospechosos pueden convertirse en un precedente peligroso.

“Lo veo como un fenómeno que puede ser desencadenante. Si hoy lo hacen los deliverys, mañana podrían hacerlo otros sectores. No podemos permitir que la justicia por mano propia se convierta en una práctica normalizada”, sostuvo.

Pese al escenario actual, Barrientos consideró que la situación aún es reversible. Señaló que la Policía cuenta con personal suficiente para recuperar la confianza ciudadana, pero enfatizó la necesidad de fortalecer el patrullaje preventivo, la inteligencia policial y la coordinación permanente con juntas vecinales, alcaldías y gobernaciones.

Finalmente, afirmó que el principal desafío no se limita a combatir la corrupción dentro de la institución policial, sino a garantizar resultados concretos en materia de seguridad ciudadana y restablecimiento del orden público.

“Lo que interesa a la población son resultados. La gente quiere ver seguridad, presencia policial y capacidad de respuesta frente al delito. Es momento de retomar el control constitucional y devolver la tranquilidad a los ciudadanos”, concluyó.