Traición a Bolivia


El peor delito que se puede cometer contra la Patria es la traición. Es traición el cúmulo de ilícitos que cometió, comete y lo seguirá haciendo, el tristemente célebre productor de coca y dirigente campesino Evo Morales, repudiado por la ciudadanía quien en su aberrante retorno al poder público no trepida en dañar al pueblo boliviano. Sus últimos pecados mortales, amenazar al comandante militar del Trópico, de forma pública lo mismo que a la familia del Jefe Militar. El segundo delito persistir en “someter por el hambre a las poblaciones de El Alto y La Paz” cortándoles (bloqueando el transporte de alimentos, medicamentos, insumos) lo que al cabo de casi 50 días está provocando un colapso intolerable.

Hasta ahora el Gobierno de Paz Pereyra no logra poner en marcha la Ley de Excepción (estado de sitio) que podría cortar de raíz todo vestigio de subversión encarcelando a los sediciosos, cortándose las alas del fratricidio vuelo que pide “la renuncia del Presidente legalmente elegido”. El traidor a la Patria cuenta para su nefasta tarea con los dólares del narcotráfico y el apoyo de ciertos medios especialmente en Argentina, donde el peronismo conserva aún sus privilegios como el control de cientos de radioemisoras que durante las 24 horas del día, siete días a la semana arengan a Morales en su pretendida “toma del poder”.



Lo evidente es el brutal bloqueo con el uso de dinamita, la destrucción del asfalto y la intimidación que “los masistas” ejercitan contra los indefensos conductores de miles de cisternas que distribuyen gasolina y diésel por los centros del Eje que los necesitan para subsistir. La situación es tal, que los países vecinos, Argentina, Brasil, Perú, Paraguay, e inclusive Chile han estado enviando comestibles vía aérea para tratar de impedir cuadros de desnutrición especialmente entre ancianos y niños lo que no ha evitado la muerte de una veintena de personas por hambre, por falta de atención médica, carencia de medicinas y de personal en medio del caos que provoca el odiado bloqueo de carreteras.

Unimos nuestro clamor ante el Todopoderoso para que quiebre el brazo criminal masista y pronto, muy pronto permita el retorno a la normalidad, a la paz que es un Derecho Humano consagrado por la Comunidad de Naciones que tienen los ojos puestos sobre la atribulada Bolivia que está siendo abandonada por miles de sus ciudadanos que no lograr superar la violencia, el odio de los pseudo originarios que no tienen mejor tarea que darse al asedio de las poblaciones mayores. Oh Dios! ¡Apiádate de Bolivia y salva sus hijos de la insania y del crimen!

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