Falta de información aumenta la desesperación de familias que buscan a víctimas del terremoto en Venezuela


Una sobreviviente del doblete sísmico que reside en La Guaira, declarada zona de desastre, se queja del “descontrol” en el principal refugio de la región.

El doblete sísmico destruyó decenas de edificios en el estado La Guaira, declarado zona de desastre.El doblete sísmico destruyó decenas de edificios en el estado La Guaira, declarado zona de desastre.

Fuente: Infobae

Un mensaje en redes sociales afirma que el niño Geremmy Mendoza, de 11 años, fue rescatado y se encuentra desaparecido tras ser trasladado al refugio del Polideportivo de La Guaira, el estado venezolano más golpeado por los devastadores terremotos del 24 de junio, que hasta el momento han dejado más de 2.500 muertos.

Sin embargo, su hermana Marianys Ramírez dice que todo es un rumor. “La información primero la transmitió un pastor, luego unos vecinos dicen que lo vieron, pero todo son comentarios, rumores que no hemos podido confirmar”, cuenta esta mujer de 29 años.

El relato de Ramírez deja en evidencia uno de los dramas que surgen tras el cataclismo: La falta de información que aumenta la incertidumbre y desesperación de los familiares que buscan a sus seres queridos entre los escombros.

La joven es hija de la legisladora regional Marisela Caraballo, quien residía junto con su esposo Renzo Mendoza en un urbanismo de la Misión Vivienda, programa habitacional del gobierno, en Caraballeda. El edificio se desplomó por el doblete sísmico y hoy Ramírez no sabe dónde están su madre, su padrastro, una cuñada y dos hermanos.

Veraz

La familia recibió un mensaje de voz de una persona que afirmaba que Caraballo y Mendoza fallecieron, pero que Geremmy sobrevivió con lesiones menores y que había sido llevado a un refugio. Incluso, les prometieron enviarles una foto del niño. Nada llegó.

“No sé ni cómo expresar lo que siento, no sé nada, hay muchos rumores, no hay información certificada”, sostiene Ramírez con su voz entrecortada. En principio, ella fue al Polideportivo de La Guaira, pero allí no fueron claros. Solo le aseguraron que no había niños abandonados en ese lugar habilitado por las autoridades para atender a los damnificados.

Familiares siguen frente a los edificios buscando información sobre sus seres queridos.Familiares siguen frente a los edificios buscando información sobre sus seres queridos.

Insiste en que “hay mucho descontrol” y que los responsables del Polideportivo caen en contradicciones, pues mientras unos respondían que algunas personas habían sido sacadas de ese refugio para enviarlos a Caracas, otros negaban esa versión y aseveraban que de allí no había salido nadie.

También fue al puerto de La Guaira, donde han instalado una morgue accidental para identificar los cuerpos de los difuntos. Tampoco consiguió datos precisos.

Ramírez está frente al edificio donde vivía su madre, a la espera de que sigan avanzando los trabajos de remoción de escombros. Aunque cuenta con el respaldo de algunos parientes, señala entre lágrimas que está “luchando sola” en el terreno. En medio del dolor y del desasosiego solo clama por “información veraz”. “Hay mucha gente burlándose del dolor ajeno y haciendo maldad”, lamenta.