El general de la Policía considera que por ese motivo es blanco de «ataques y denuncias» como la surgida por la divulgación de un audio en el que revela hechos de corrupción.
El comandante general de la Policía Boliviana, Mirko Sokol, reconoció que el caso que involucra al narcotraficante Sebastián Marset no sólo abrió una brecha en la institución verde olivo, «sino en muchas instituciones del Estado».
El general de la Policía considera que por ese motivo es blanco de «ataques y denuncias y de generar esta polémica innecesaria» surgida por la divulgación de un audio en el que se le escucha revelar que jefes policiales recaudan dinero para sacarlo del cargo.
Consultado sobre si todavía existen en filas de la Policía efectivos que respondan a los intereses de Marset o su organización, el comandante señaló que están a la espera de los resultados de la investigación abierta en Estados Unidos, donde el uruguayo es procesado.