Nevadas en Bolivia: consejos para proteger a tu mascota del frío


Las bajas temperaturas pueden afectar especialmente a perros y gatos más sensibles. Estas son algunas recomendaciones para evitar complicaciones.

Fuente: Red Uno



Stefany Beatriz Guzmán Nuñez

El frío intenso puede afectar la salud de perros y gatos, especialmente en zonas de La Paz, Oruro, Potosí y Cochabamba, donde el Senamhi emitió una alerta naranja por intensas nevadas.

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

Ante estas condiciones, es importante tomar algunas precauciones para proteger a las mascotas de las bajas temperaturas y evitar problemas como hipotermia, irritaciones en las patas o molestias articulares.

Los especialistas recomiendan reducir el tiempo de exposición al frío y prestar atención a cualquier cambio en el comportamiento de las mascotas. Los cachorros, animales adultos mayores, razas pequeñas o de pelo corto y aquellos que tienen enfermedades crónicas son más sensibles a las bajas temperaturas.

Durante los paseos, es aconsejable evitar superficies con hielo y zonas donde se hayan utilizado sal u otros productos para descongelar. La nieve también puede acumularse entre los dedos de las patas y provocar molestias, por lo que es importante revisar las almohadillas al regresar a casa.

Una de las principales recomendaciones es secar bien al animal después de estar en contacto con nieve o humedad. También se pueden lavar sus patas con agua tibia y secarlas cuidadosamente, especialmente entre los dedos. En algunos casos, los botines pueden ayudar a proteger las almohadillas, siempre que la mascota los tolere.

Los perros pequeños y de pelo corto pueden necesitar un abrigo durante las salidas. Lo recomendable es utilizar prendas que cubran especialmente el pecho y el abdomen, sin impedir sus movimientos.

Además, es importante observar señales como temblores, apatía, postura encogida, rigidez al caminar o levantar repetidamente las patas. Estos síntomas pueden indicar que la mascota está teniendo dificultades para soportar el frío y requieren reducir su exposición.

Si presenta debilidad marcada, desorientación, respiración lenta, dificultad para mantenerse de pie o está muy fría al tacto, podría tratarse de hipotermia. En ese caso, debe llevarse a un lugar seco y templado, secarse si está mojada y cubrirse con mantas, evitando aplicar calor directo o demasiado intenso.

La alimentación tampoco debe modificarse automáticamente por la llegada del frío. En animales que permanecen dentro de casa, generalmente no es necesario aumentar las calorías. En cambio, las mascotas que pasan muchas horas al exterior pueden tener mayores requerimientos energéticos, algo que debe ser evaluado por un veterinario.

Finalmente, aunque los animales pueden beber menos durante el invierno, es importante mantener siempre agua limpia y renovarla con frecuencia. Ante cualquier cambio que genere preocupación, especialmente durante los días de temperaturas extremas o nevadas, se recomienda acudir a un veterinario.