Presidente Paz releva a Sokol y posesiona a Álvarez como nuevo comandante policial


El nuevo comandante tendrá el desafío de consolidar el rol de la Policía en la lucha contra el crimen organizado, bajo la premisa de que la institución debe estar al servicio de la ciudadanía y no de intereses políticos o económicos.

eju.tv / Video: Bolivia Tv



El presidente Rodrigo Paz realizó hoy (31) un cambio en la cúpula de la Policía Boliviana al posesionar al coronel coronel Adrián Javier Álvarez Arismendi como nuevo comandante general de la institución, en reemplazo de Mirko Sokol, quien en los últimas días había sido cuestionado por audios filtrados. El acto de posesión, desarrollado en el Palacio Quemado, también incluyó la designación de nuevas autoridades en el subcomando en un movimiento que busca renovar el liderazgo policial en medio de la creciente presión por la inseguridad ciudadana.

El presidente Paz pidió que la Policía continue con “servicio, disciplina y honor” y pidió a Álvarez que muestre “trabajo, integridad y resultados” al frente de la institución Verde Olivo para acabar con la delincuencia, corrupción y la violencia “que acecha la sociedad”.

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“Asumimos un compromiso, señor presidente, para trabajar arduamente en este nuevo paradigma institucional que hoy vivimos de lucha frontal contra la corrupción. Y vamos a generar nuevos mecanismos que nos permitan efectivizar mayores controles para poder prestar un mejor servicio a nuestra comunidad”, dijo el flamante comandante luego de ser posesionado.

Álvarez enfatizó que establecerá una lucha frontal contra el narcotráfico, la trata de personas, el lavado de activos y delitos vinculantes. “No vamos a permitir que nuestro país sea utilizado por esta organizaciones”, remarcó.

Paz también posesionó de manera interina a Frank Williams Cabrera como Inspector general de la institución y a Roger Roca Saavedra como subcomandante general y jefe de Estado mayor de la Policía.

Con este relevo, el Gobierno de Paz busca enviar una señal de firmeza frente a las críticas sobre la gestión policial y la seguridad ciudadana en un contexto donde la criminalidad y los cuestionamientos internos han erosionado la confianza en la institución.

El nuevo comandante tendrá el desafío de restaurar la credibilidad de la Policía y consolidar su rol en la lucha contra el crimen organizado, bajo la premisa de que la institución debe estar al servicio de la ciudadanía y no de intereses políticos o económicos.