El editor político de la revista Semana de Bogotá, Diego Bonilla, explicó que Chocó y Risaralda tuvieron problemas de comunicación tras el sismo, lo que retrasó durante horas la información oficial sobre los daños. Los aeropuertos también resultaron afectados y obligaron a buscar alternativas para llegar a las regiones golpeadas.
eju.tv / Video: LHP
Las dificultades de comunicación y de acceso a varias zonas afectadas se convirtieron en uno de los principales obstáculos para la respuesta al terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia el lunes, según explicó a LaHora pico de eju.tv el periodista Diego Bonilla, editor político de la revista Semana desde Bogotá, la capital del país sudamericano.
Bonilla señaló que, en el departamento del Chocó, donde se ubicó el epicentro, las interrupciones de las comunicaciones impidieron conocer con rapidez la magnitud de las afectaciones. La situación también se presentó en Risaralda, mientras equipos de emergencia intentaban llegar a las zonas afectadas.
«A raíz del terremoto hubo afectaciones en las comunicaciones, no había datos en los celulares, las llamadas normales tampoco estaban funcionando», explicó Bonilla durante una entrevista brindada a María Belén Mendivil y Jorge Robles de La Hora Pico de eju,tv.
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El periodista señaló que en Quibdó y otras zonas del Chocó la información comenzó a conocerse varias horas después del movimiento telúrico, no necesariamente por la distancia o el aislamiento geográfico, sino por la interrupción de las redes de comunicación. «Casi cuatro o cinco horas después de que había ocurrido el terremoto, porque no había comunicaciones», relató.

Las dificultades también alcanzaron la infraestructura aeroportuaria. Bonilla explicó que algunos aeropuertos tuvieron que cerrar debido a daños en sus torres de control, lo que obligó a las autoridades a buscar mecanismos alternativos para trasladar ayuda humanitaria y equipos de emergencia. «Se han tenido que buscar unos planes adicionales para poder llegar lo más rápido posible a estos lugares», refirió.
Mientras avanzaban las labores de búsqueda y rescate, equipos provenientes de Bogotá fueron enviados hacia distintas ciudades afectadas, entre ellas Pereira, Armenia, Manizales y Cali, para reforzar a los grupos locales.
Bonilla explicó que la prioridad durante las primeras horas estuvo concentrada en rescatar personas, revisar edificios y trasladar ayuda, por lo que otros aspectos de la emergencia, como determinar por qué el sismo se sintió con tanta intensidad en regiones alejadas del epicentro, quedaron inicialmente en segundo plano.
La emergencia ha dejado un saldo de víctimas que continuaba actualizándose mientras avanzaban las labores de rescate. Reportes actualizados elevan la cifra a 181 fallecidos este martes, además de miles de viviendas afectadas y daños en infraestructura.