El Jefe de Estado estará este viernes en la parada militar en El Alto. Una misión de alto nivel de su gobierno viajará a Cali para participar del cambio de mando en Colombia.
Abelardo de la Espriella asumirá este viernes como presidente de Colombia. Foto: Archivo
Fuente: El Deber
El presidente Rodrigo Paz anunció este jueves que no asistirá a la toma de posesión del mandatario electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, prevista para este viernes 7 de agosto en Cali. Bolivia estará representada por una comisión de alto nivel.
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La revelación se produjo durante el informe que Paz brindó ante la Asamblea Legislativa, reunida en la Casa de la Libertad de Sucre por los 201 años de la independencia de Bolivia.
El mandatario contó que llamó a De la Espriella para felicitarlo por su victoria electoral. “Él me dijo: ‘¡Viva Bolivia, carajo!’, y yo le respondí con entusiasmo: ‘¡Viva Colombia, carajo!’”, relató al repasar los avances de su política exterior.
Tras la toma de juramento de Espriella, Bolivia y Colombia repondrán embajadores. La representante de Bogotá fue expulsada hace casi dos meses en el contexto de la crisis de los 53 días.
Paz permanecerá en Bolivia para participar este viernes en la Parada Militar por los 201 años de las Fuerzas Armadas, que comenzará a las 8:00 en instalaciones de la Brigada Aérea de El Alto.
Durante su discurso, el presidente también destacó la recomposición de las relaciones con Perú, que permanecieron tres años reducidas al nivel de encargados de negocios, tras las tensiones surgidas durante la gestión de Luis Arce. La representación diplomática plena fue restablecida en febrero de 2026.
Paz recordó que el 28 de julio viajó a Lima para asistir a la posesión de la presidenta Keiko Fujimori y reactivar la agenda bilateral. “Se imaginan, ellos nos aislaron incluso de Perú”, afirmó en alusión a los gobiernos del MAS.
El jefe de Estado volvió a cuestionar que ningún presidente de los países vecinos hubiera asistido en 2025 a los actos centrales por el Bicentenario de Bolivia, situación que atribuyó al aislamiento internacional heredado por su administración.
