Clayface es lo que hacía falta en el universo DC


No es un detalle menor —ni un mero capricho del guion— que la entrega más estimulante del universo DC en años responda mejor a los códigos del terror corporal (Body horror) más desacomodado que a la gastada fórmula del cine de superhéroes tradicional. Esa es la primera certeza (y acaso la más vistosa) que nos obsequia Clayface (Cara de Barro), producción de DC Studios que rescata a una de las criaturas más oscuras, complejas y perturbadoras que hayan habitado el ecosistema criminal de Ciudad Gótica del universo de Batman. Si tuviese que resumir en pocas palabras a Clayface diría que es cómo si “La sustancia” se hubiera tomado esteroides. Visualmente es brutal.

Matt Hagen (Tom Rhys Harries), está en la cúspide de su carrera actoral, acaba de ser nominado al premio Óscar, siente que está alcanzando todo por lo que luchó desde sus duros inicios en la periferia de Ciudad Gótica. Sin embargo, en un cruel giro del destino sufrirá un ataque brutal de parte de un capo de la mafia que desfigura su rostro. Conoce a Caitlyn Corr (Naomi Admite) una científica y se ofrece como sujeto de prueba para experimentar una nueva tecnología regenerativa. Como era de esperarse algo sale mal. La transformación y como está se apodera del personaje genera una distorsión de la realidad que es muy parecida a la del Jocker de Joaquin Phoenix pero mucho más física.



El guion de Mike Flanagan realmente hace la diferencia con la película. Flanagan es un brillante director/escritor responsable de éxitos importantes del terror moderno tanto en cine como en TV. Entre sus créditos están las series Misa de Medianoche, La Maldición de Hill House o más recientemente la adaptación para TV de Carrie y películas como “Doctor sueño” o “La vida de Chuck”. El propio Stephen King lo reconoce como uno de los directores que mejor adapta sus novelas.

La otra sorpresa agradable de Clayface es el actor protagónico, Tom Rhys Harries, actor británico con una sólida carrera teatral construye un gran Matt Hagen/Clayface transitando con solvencia desde la seguridad del ídolo hasta el terror del marginado.

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El momento musical de la peli: Cuándo suena “If you leave me now” de Chicago, el instante justo en que el Hagger empieza a dejar de ser la persona que era para convertirse en Clayface es uno de los mejores “needle drop” (Caída de aguja) del año. Aprovecho para contarles que es un “needle drop” en el cine: Es cuando se inserta una canción conocida en una escena concreta para potenciar su narrativa, estado de ánimo o impacto.

Clayface es un personaje que ha tenido diversos nombres pasados y poderes en el universo de Batman. Pero el Clayface que se presenta como el actor Matt Hagen apareció por primera vez en los cómics en 1961. Con Clayface DC Studios por fin pudo volver al ruedo con una gran película de un villano del universo del hombre murciélago. Los fanáticos estamos agradecidos.

 

Roberto Marcelo Vera