Cuatro comunidades reportan afectaciones por el cambio de curso del río en El Litoral. La Gobernación de Santa Cruz prevé movilizar maquinaria, mientras espera recursos del Gobierno nacional para ejecutar obras definitivas.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
Ante la emergencia, equipos técnicos de la Gobernación de Santa Cruz, el Servicio de Encauzamiento de Ríos (Searpi) y el Centro de Operaciones de Emergencia Departamental (COED) se trasladaron hasta El Litoral para inspeccionar el boquete que provocó el cambio de curso del río y evaluar las acciones necesarias para reducir los daños.
El director del Searpi, Diego Jordán, informó que el municipio de San Pedro ya fue declarado en desastre y anunció que se prevé utilizar maquinaria en los próximos días para intervenir en el sector. Además, explicó que la institución tiene una máquina comprometida para comenzar los trabajos, mientras se gestionan los recursos que permitan encarar obras de mayor alcance.
La ejecución de una solución estructural depende de la transferencia de recursos económicos pendientes. Jordán señaló que existen fondos destinados a través del Consejo Nacional para la Reducción de Riesgos y Atención de Desastres y/o Emergencias (Conarade), pero que hasta el momento no fueron abonados a la cuenta del Searpi.
Debido a la situación, se pidió al Gobierno nacional agilizar desembolso de recursos para atender la afectaciones a lo largo del área comprometida: desde El Litoral, por la zona de Murillo, hasta Hardeman.
Los productores piden una respuesta ante la emergencia
El reclamo también fue respaldado por los comunarios, que solicitaron al Gobierno nacional liberar los recursos pendientes tanto para el Searpi como para los municipios afectados. La preocupación se centra en las pérdidas agrícolas y en la necesidad de ejecutar obras que eviten que el problema continúe perjudicando a las comunidades.
El coordinador del COED, Jhonny Rojas, señaló que el trabajo conjunto con el Searpi apunta a proteger a las familias, resguardar las áreas de producción y avanzar hacia la construcción de obras definitivas que reduzcan la vulnerabilidad de la zona.
Mientras se concreta el desembolso de los fondos, la maquinaria comprometida permitirá iniciar acciones paliativas para mitigar los efectos del desvío del río. No obstante, las autoridades departamentales mantienen las gestiones para conseguir el financiamiento que permita ejecutar las intervenciones estructurales requeridas.
La Gobernación, a través del Searpi y el COED, continuará coordinando acciones en el lugar para proteger a la población y los cultivos, mientras espera los recursos necesarios para avanzar hacia una solución definitiva.
