Juego peligroso




El ministro de Gobierno, Carlos Romero, acaba de hacer revelaciones preocupantes ante la prensa. No solo ha confirmado que el exdirigente deportivo, Nelson Mauriel, estaba vinculado al narcotráfico, sino que hay una red de policías relacionados con la organización que manejaba el exvicepresidente del club Blooming, quien fue acribillado en plena vía pública a principios de este mes. De confirmarse las investigaciones, estaríamos ante un fenómeno que alarma a la opinión pública, pues se vuelve cada vez más frecuente y aparentemente más intensa, la relación entre policías y narcos. Y el fútbol lamentablemente no se queda atrás. Son conocidas las denuncias de la propia gente vinculada a la Liga nacional que hablan de un cuadro dantesco de corrupción y en relación a la droga también hubo novedades hace unos años, pero como se trataba de un dirigente que se acomodó muy bien en la política, la justicia se la jugó “de taquito”.

Fuente: eldia.com.bo