Bolivia – Chile: Un repaso somero al diálogo que no fue. Lagos inició el acercamiento con Evo Morales en 2006, lo prosiguió Bachelet. Con Piñera estamos en “punto muerto”, según el Ejecutivo.
Demanda ante La Haya: No habrá deliberación antes de cuatro o cinco años. Se viene un largo proceso. Bachelet lamentó que se abandone el diálogo pero dijo que apoya al presidente Sebastián Piñera.
Pagina Siete, La Paz
Evo y Lagos en 2006, cuando el primero asumió el poder.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
“Es un día extraordinario. Me encuentro hoy con un líder con el cual queremos tener las mejores relaciones”. Fue la frase que pronunció Ricardo Lagos, en su calidad de presidente de Chile, cuando el 22 de enero de 2006 visitó a Evo Morales, antes de que asumiera su mandato.
Al lado de Lagos, Morales afirmó que la visita del mandatario chileno creaba mayor confianza entre los dos países y, en retribución al gesto, asistió el 11 de marzo de 2006 a la ceremonia de investidura de Michelle Bachelet.
Meses después, ambos mandatarios, en la Cumbre de la Unión Europea, América Latina y el Caribe, decidieron abordar una agenda sin exclusiones, que nació el 18 de julio en la Cancillería de La Paz.
Como primer punto del temario, se definió desarrollar la “confianza mutua”. La reivindicación marítima ocupó el sexto lugar. En la agenda, también se incluyeron la integración fronteriza, el libre tránsito, la complementación económica, la seguridad y defensa, la cooperación para el control de tráfico de drogas y el diferendo del Silala.
Si bien el tema marítimo se negoció en reserva, la cuestión de las aguas del Silala alcanzó un pre acuerdo en 2009, por el cual Chile se comprometió a pagar el 50% del uso del recurso hídrico; además, se haría un estudio para definir si todo el caudal era bolivianas o sólo la mitad. El rechazo del Comité Cívico de Potosí a rubricar un acuerdo de esta naturaleza frustró todo.
Terminado el mandato de Bachelet, asumió Sebastián Piñera, quien a diferencia de Lagos y Bachelet -ambos de tendencia centroizquierdista- representa al sector conservador de Chile. No obstante, contra todo pronóstico, mantuvo el acercamiento con Bolivia.
Un día antes de que jurara a su cargo -el 10 de marzo de 2010-, Piñera jugó un partido de fútbol con Morales. Ambos estuvieron en el mismo bando y la camiseta que usaron tenía en el pecho estampadas las banderas de Bolivia y Chile. Piñera lo llamó “el partido de la hermandad”.
El mandatario chileno retomó el tratamiento de la Agenda de 13 puntos y en julio de 2010 ambos países acordaron que en siguientes reuniones debían alcanzarse “soluciones concretas, factibles y útiles” en torno al tema mar.
No obstante, Chile no convocó al siguiente encuentro y no hizo conocer una fecha alternativa para la cita.
En la 41 Asamblea General de la OEA, el canciller David Choquehuanca afirmó que esa decisión implicó para Bolivia “una negativa” de Chile para “presentar o considerar propuestas” en torno al tema marítimo.
En ese contexto, el 23 de marzo de 2011 Morales anunció que Bolivia acudiría a tribunales internacionales para resolver el tema marítimo y desde entonces la relación entre ambos Gobiernos se deterioró. Y cada vez más.
Al asunto marítimo pendiente, se sumaron otros que causaron fricciones como la detención en Panamá del ex director de la FELCN René Sanabria con colaboración chilena (febrero de 2011), el apresamiento de 14 militares en una localidad fronteriza en Chile (junio de 2011) y la detención de los tres soldados que en enero pasado cruzaron involuntariamente la línea demarcatoria.
Luego de que la justicia chilena liberara a los tres soldados en marzo, Morales instó a Chile pedirles perdón. Según la lectura de Morales, la liberación de los tres conscriptos sin culpa ni condena fue “el triunfo de la dignidad del pueblo boliviano”.
Al finalizar esta última controversia, la ministra de comunicación Amanda Dávila declaró a los medios estatales que el Ejecutivo “considera que las relaciones con Chile están en punto muerto entre tanto esté el presidente Piñera en el Gobierno”.
Pablo Peralta
“Las relaciones con Chile están en punto muerto entre tanto esté el presidente Piñera en el Gobierno”, afirmó el 1 de marzo la ministra Dávila.
La causa marítima
Ocupación El 14 de febrero de 1879 Chile ocupó el puerto de Antofagasta y luego prosiguió con Cobija, Mejillones, Calama, Atacama y Caracoles.
Guerra El 5 de abril de 1879 Chile declaró la guerra a Bolivia y Perú. Según el Libro Azul de la Cancillería, los aliados fueron sorprendidos y casi ni tenían medios bélicos.
Mutilación Como resultado del conflicto bélico, Bolivia perdió toda la costa de 120.000 kilómetros cuadrados, varios puertos, bahías y caletas. En suma, su acceso natural al océano Pacífico.
Tratado En 1904, Bolivia y Chile suscribieron el Tratado de Paz y Amistad que selló la mediterraneidad boliviana. Según el Libro Azul, después de la firma del tratado los esfuerzos de Bolivia para retornar al Pacífico fueron permanentes.
La revisión Tras la primera Guerra Mundial, en 1920 Bolivia planteó la revisión del Tratado de 1904 en la Liga de Naciones; el gobierno chileno de entonces afirmó que esa instancia no tenía "competencia ni atribuciones" para pronunciarse al respecto.
Charaña En 1975, Bolivia y Chile negociaron un corredor y un enclave con soberanía, lo que implicó la reanudación de las relaciones bilaterales. En ese periodo, se consultó a Perú sobre su parecer y este paísplanteó una alternativa. No obstante, ante el fracaso de las negociaciones, Bolivia y Chile volvieron a romper sus relaciones tres años después.
OEA En 1979, al cumplirse los 100 años de la Guerra del Pacífico, Bolivia logró en la X Asamblea General de la OEA la resolución 426, que señala que la causa marítima es un asunto de interés hemisférico permanente y que es necesario encontrar una solución justa y equitativa que dé a Bolivia una salida soberana al Pacífico.
Enfoque fresco Entre 1986 y 1987, tuvo lugar la negociación que se conoce como el “enfoque fresco”, en la que Bolivia retomó la idea de un corredor y planteó la cesión de los enclaves caleta Camarones, Tocopilla y Michilla. No obstante, Chile rechazó la propuesta.
Nuevo llamado En enero de 2004, en la Cumbre de las Américas, el entonces presidente Carlos Mesa convocó al gobierno de Chile a buscar una solución conjunta a la demanda marítima y aseguró que las relaciones diplomáticas se restablecerían cuando se resovlera el tema marítimo.
13 puntos En julio de 2006, el presidente de Bolivia, Evo Morales, y la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, establecieron la denominada Agenda de 13 puntos, que incluía el tema martítimo. Chile no formuló propuesta al respecto.
No habrá deliberación antes de cuatro o cinco años
Después de ser notificado con la demanda, Chile puede objetarla o no presentarse al litigio. En caso de que el proceso se inicie, se deben cumplir cuatro pasos o fases.
Pagina Siete, La Paz
Según disposiciones de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) y el análisis de Sergio Peña, abogado chileno especialista en derecho internacional, la demanda presentada ayer por Bolivia debe cumplir al menos ocho procedimientos antes de llegar a la fase de deliberación y fallo, lo que significa una demora de entre cuatro y cinco años.
Ayer se cumplió el primer paso, la presentación del documento -que tendría entre 40 y 50 páginas- en el que Bolivia expone su demanda; además habría presentado documentos de respaldo y probatorios.
La solicitud principal, según adelantó el canciller David Choquehuanca, es que Chile se siente a negociar de “buena fe” una salida soberana al mar que Bolivia perdió tras la Guerra del Pacífico de 1879.
El segundo paso es la revisión, por parte de los 15 juristas de la CIJ, de toda la documentación presentada por la comisión boliviana.
Un tercer paso consiste en la notificación oficial del proceso al Gobierno chileno, que estará a cargo de un abogado de esa instancia. Según Peña, este proceso puede durar entre dos y tres semanas, aunque el diplomático boliviano Gustavo Aliaga Palma estima que tardará hasta tres meses.
“Chile a continuación tiene dos opciones: presentar su defensa argumentando objeciones preliminares sobre errores que encuentre en la presentación de la demanda o no presentarse al litigio contra Bolivia amparándose en el Tratado de 1904”, indicó Peña al diario La Tercera.
Como siguiente paso, la CIJ deberá determinar si continuará con la disputa basada en sus estatutos. Luego se reunirá a ambos países para informar sobre su decisión y por último se definirán fechas para los siguientes pasos.
Más allá de la duración concreta de cada una de estas fases, hay que tomar en cuenta que entre una y otra pueden pasar semanas o hasta meses.
La disputa en sí comienza con la fase escrita, que durará aproximadamente un año; en ella Bolivia y Chile deberán argumentar su posición y ambos podrán presentar hasta dos veces sus memorias o argumentaciones; las de Bolivia a modo de demanda y las de Chile como respuesta o contraargumentación.
El séptimo paso es la fase oral, en la que los representantes de ambos países, demandado y demandante, deberán dirigirse a La Haya, donde participarán del proceso que durará alrededor de dos semanas.
Deberán presentar sus argumentos escritos y exponerlos de forma oral ante los 15 miembros de la CIJ. Tanto la comisión boliviana como la chilena tendrán un día, cada una, para -en dos rondas de argumentación y contestación- presentar su caso.
En esta etapa se da lugar a preguntas entre juristas de las comisiones y los miembros de la Corte tambi��n pueden formularlas.
Por último se da lugar a la deliberación de la Corte Internacional de Justicia, para lo cual no hay un plazo específico. En la disputa marítima entre Perú y Chile, por ejemplo, duró cinco meses y ahora se prevé que el fallo se conocerá en junio o julio, tras alrededor de cinco años de proceso.
Corte de Justicia y sus deliberaciones
La Corte Internacional de Justicia ha dictado hasta ahora 112 sentencias desde 1946, cuando reemplazó a la Corte Permanente de Justicia Internacional.
La mayoría de las disputas están referidas a fronteras terrestres, delimitaciones marítimas, soberanía territorial, violaciones del derecho humanitario internacional, no injerencia en los asuntos internos de los estados, toma de rehenes, derecho de asilo, tutela, derecho de paso y derecho económico.
Actualmente hay diez casos que se encuentran en etapa de deliberación en la CIJ, entre ellas el diferendo marítimo entre Perú y Chile, actividades armadas entre Congo y Uganda, y aplicación de la convención para la prevención y represión del genocidio entre Croacia y Serbia.
Además los casos de fumigación con herbicidas en la frontera entre Ecuador y Colombia, caza de ballenas en el Antártico, diferendo fronterizo Burkina Faso y Niger, construcción de una carretera entre Nicaragua y Costa Rica, proyecto Gabölkovo-Nagymaros entre Hungría y Eslovaquia, Costa Rica contra Nicaragua por actividades ilegales llevadas a cabo por el segundo país en territorio costarricense y la demanda de interpretación del fallo de la Corte de 15 de junio de 1962 en el caso Templo de Preah Vihear entre Camboya y Tailandia.
La Corte de La Haya, Holanda, desempeña una doble misión: el arreglo conforme al derecho internacional de controversias que le sean sometidas por los estados inscritos en la ONU y la emisión de dictámenes sobre cuestiones jurídicas que le sometan los órganos u organismos de la misma entidad.
Ángela Villafán
“En la fase oral y escrita se conocerán los argumentos y contraargumentos que los juristas especialistas en política exterior presentarán”.
Bachelet lamentó que se abandone el diálogo
La candidata presidencial de Chile y ex presidenta en la gestión 2006 y 2010, Michelle Bachelet, lamentó que se haya abandonado el camino del diálogo entre ambos países, pero dijo que apoya al presidente Sebastián Piñera.
Después de enterarse de que la comisión de Bolivia presentó la demanda marítima contra Chile en la Corte Internacional de Justicia, Bachelet lamentó que se dejará de lado el “diálogo bilateral”, el que fue su prerrogativa cuando ella era presidenta.
Durante su mandato, junto al presidente Evo Morales, diseñaron una agenda de 13 puntos en la que se incluyó el tema mar y otros asuntos como el Silala.
“Se ha optado por abandonar el camino del diálogo para el entendimiento entre nuestros países y nuestros pueblos, que ha caracterizado la relación bilateral desde hace más de un siglo”, manifestó la ahora candidata de oposición en un tour en Punta Arenas, ciudad situada al sur de Santiago de Chile y al extremo del país.
“La política de Chile hacia Bolivia y la política exterior de nuestro país han sido y tienen que seguir siendo siempre una política de Estado”, enfatizó la candidata presidencial.
Bachelet, en todo caso, dio su apoyo a Piñera. “El Presidente puede contar con mi apoyo, como creo que también con el apoyo de todos los sectores del país”, indicó Bachelet, quien en las encuestas figura en el primer lugar de las preferencias.
Entre Piñera y Bachelet surgieron últimamente varias disputas orales por temas como la educación y la propuesta de la ex mandataria de generar una nueva Constitución, pero ahora es la primera opositora que apoya “por completo” a Piñera.
Pagina Siete, La Paz