Silvito, ‘El libre’ y rebelde


SILVITO El hijo de Silvio Rodríguez, a través de sus canciones, critica el régimen castrista de Cuba y se declara anticomunista

Por Alicia Bress Perrogón



Háblame, cuenta aquí cómo fue que hiciste de un país tan feliz, una islita triste… Háblame, soy todo oídos, y quisiera escuchar dónde está la patria de la que Felipe Pérez Roque solía hablar… Háblenme ¿por qué esta juventud y este pueblo están sumidos en la tristeza y la tribulación más grande que ha pasado en la historia de este país? ¿Por qué ha sido cruel el estalinismo, en pago al amor, la fe y la esperanza que este pueblo un día puso en manos de este sistema… a la memoria de Rotilla, de los muertos en el estrecho de la Florida, a los que viven en la miseria en Cuba. ¡Resistan! ¡Resistan!

Son apenas algunos fragmentos de la canción Háblame que canta Silvito, ‘El libre’, hijo del conocido cantautor cubano Silvio Rodríguez, junto con un grupo de raperos del proyecto Tribu Mokoya, en los que resalta las miserias del comunismo cubano como corrupción, prostitución, pobreza, censura, exilio y enriquecimiento de unos cuantos.

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Silvio Eliam Rodríguez Varona es muy conocido en su país dentro del mundo musical ‘underground’, donde participan otros jóvenes con canciones en ritmo hip hop, cuyas letras critican el régimen imperante en su país.

Es el mayor de los hijos varones de Silvio Rodríguez y el parecido que tiene con su padre es impresionante. Su hermana Violeta es la primera y a Silvito le siguen José Ernesto, Omar, Mauricio, Federico y Malba. Solo dos de ellos, la mayor y el tercero, viven en Cuba.

Su vida no ha sido fácil. Fue criado por su abuela, pasó muchas necesidades y sus conciertos muchas veces fueron censurados y suspendidos en Cuba.

¿Por qué el sobrenombre de El libre?

Es como cualquier otro. Libre porque en Cuba era un patrón de expresión que no era muy usado, pero me sentía libre al decir las cosas de la manera como las vivía y también vi que era una buena forma de armarme musicalmente.

Ahora que estás fuera de Cuba, ¿te sentís libre?

Siempre me he sentido libre. Donde sea hay restricciones y barreras. El problema está en cómo superarlas y sentirse liberado para enfrentarlas y vencerlas. En cualquier país, sistema o forma social, realmente no hay nadie libre.

¿Tu música antes se escuchaba solo en Cuba?

Sí, pero era muy restringida, luego nos dejaron salir e hice conciertos en México, Venezuela, Chile y hace poco en Estados Unidos.

¿Cuántos discos tenés?

He hecho tres discos como solista y estoy trabajando en otro ahora. En colaboración tengo con varios raperos cubanos como Tribu Mokoya, los Kbayros, Los Aldeanos y Desacto, entre otros. Creo que el disco más exitoso es el que hice con los Kbayros.

¿Has ganado dinero?

Este es un trabajo que no me ha dado dinero. Cuando salía a dar conciertos, me pagaban, pero en Cuba estábamos prácticamente censurados, no nos dejaban casi trabajar y tampoco cobrábamos porque el pueblo no está en condiciones de pagar por la música.

¿Tus canciones son en contra del régimen que hay en tu país?

Las letras dependen del momento y no solo son de cuestiones políticas, sino también de las cosas que veo, de la familia, del amor y de los problemas cotidianos. Escribo muchas cosas sociales que pueden ir contra el régimen que impera en Cuba y en otros países. A veces me levanto con deseos de hacerle una canción a mi mujer y otras quiero escribir sobre la gente que murió en el estrecho de la Florida, tratando de llegar a Estados Unidos.

¿Cuál de tus canciones más te ha gustado?

Son muchas las que me gustan, pero la que más me impacta es Libre debe morir.

¿En Cuba tus conciertos son condicionados?

En la isla casi nunca nos dejan cantar y cuando lo hacemos, son condicionados. Al principio era un poco más flojo, pero después nuestros conciertos han sido muy luchados y a escondidas. Cuando se enteraban, trataban de suspenderlos. Muchas veces lo hicieron.

¿Crees que al gobierno de tu país le preocupa tu música?

Lógicamente sí, porque de lo contrario no nos censurarían. Sé que nuestra música a mucha gente le ha molestado porque nos han suspendido conciertos y nos han censurado en la radio y en la televisión. Algo irónico es que nos dejen salir de Cuba a cantar y que allí no nos dejen hacerlo. Al parecer nos dejan salir para ver si nos quedamos y no regresamos más a nuestro país (risas).

¿Hace cuánto que no cantás en Cuba?

Antes de venir a Tampa, Florida, me organizaron un concierto en una casa. Gracias a un proyecto que se llama Ovni, en el que trabajan sin ningún tipo de institución ni apoyo, son del circuito ‘underground’.

¿Has tenido éxito en tu país?

Sí, los cubanos nos escuchan por todos lados, aunque no es una música que se difunde en las radios ni en la televisión, la ponen en sus casas y en sus carros.

Tu padre es considerado un hijo de la revolución ¿cómo es tu relación con él?

La forma de pensar de él es suya y la mía es mía. Sin embargo, eso no influye para nada en nuestra relación de padre e hijo, es la mejor del mundo, desde toda la vida. Siempre nos hemos llevado superbien, no hemos tenido problemas por nada, nos entendemos perfectamente. Él me comprende y me apoya en todo lo que hago, en lo que escribo y en mis decisiones.

¿Nunca hablan de política?

Nunca. Para nada. No discutimos, somos familia, no tenemos por qué hablar de política. Quizá hacemos un comentario sobre algo, pero nada de debate político, respeta cada uno la forma de pensar del otro.

¿Hay algún peso por ser el hijo de Silvio Rodríguez?

De cierta forma sí, porque él es muchísimo más conocido que yo. Inicialmente es que es un instrumento publicitario ser su hijo, pero hay lugares donde me presentan como el hijo de Silvio y lo repiten y es molesto porque yo soy su hijo, pero también tengo mi nombre, Silvio Liam, y hago lo mío. No estoy acá por mi padre, sino por mi trabajo y es necesario que eso se respete. Estoy muy orgulloso de él en todo sentido.

¿Qué opina él de tu música?

Le gusta. No es que la escuche todo el tiempo, pero creo que le gusta este tipo de expresión. Siempre me pregunta sobre lo que estoy haciendo y me pide que le muestre para darme su criterio. Me parece que le atrae porque es más o menos lo que él hacía en su tiempo, de otra manera. Creo que se identifica un poco con lo que dicen nuestras canciones.

¿Fue difícil dejar la isla?

No he migrado de Cuba ni me fui de la isla para siempre. Estoy en Estados Unidos por un tiempo, trabajando y con mi mujer. Sin embargo, es duro estar lejos de Cuba, de los tuyos. Soy cubano y quiero mucho a mi tierra, extraño a mi familia, pero ni modo, en la vida hay que sacrificarse y hacer cosas para mejorar.

¿Algunos te califican de disidente, ¿te sentís así?

No sé. No he analizado lo que significa específicamente ser disidente. Simplemente soy una persona que escribe lo que siente y que ha tocado puntos que tienen que ver con política, pero tengo también otras canciones sobre el amor y la familia, pero solo me preguntan de las que están contra el régimen. Y entiendo, porque es un poco polémico, pero mi carrera no se resume a la disidencia y a los problemas sociales en mi país.

¿Cómo ves tu país ahora?

En el último tiempo hubo ciertas mejoras y leyes que beneficiaron algo al pueblo, para ponerlo un poquito contento, pero por otro lado te aprietan y ponen otras trabas muy duras. Personalmente lo veo cada vez más mal. Cuando uno tiene la oportunidad de salir de Cuba y ver cómo está el desarrollo en el ámbito mundial, se da cuenta de que Cuba está en una posición pésima, que la gente vive mal, que no está contenta, que hay pobreza y mucha necesidad.

¿Qué pensás del régimen?

No sé, no sé, no sé… El problema es que esa gente quiso hacer algo que no les salió bien y que no funciona para nada. Creo que deberían dar espacio a gente más joven y práctica. Realmente este Gobierno de tantos años no marcha y lo que está trayendo es sacrificio, pobreza y dolor a un pueblo que no lo merece.

¿En algún momento estuviste de acuerdo con el régimen?

Nunca me detuve a pensarlo. Pero hay muchas cosas que siempre me molestaron, aunque desde niño en Cuba intentan meterte en la cabeza que debes ser revolucionario. Cuando uno crece abre los ojos y al ver las actitudes y los errores, la gente se desengaña y piensa como debe.

Mucha gente ha dejado Cuba.

Demasiada y casi todo el mundo quiere irse de la isla, aunque hay gente que todavía está consagrada con esa revolución, entre comillas, que aún cree y la respeta, pero la mayoría de los cubanos no. Antes había miedo de hablar públicamente en la calle contra el régimen, pero ahora ya no le importa y lo critican. El pueblo está cansado y molesto de vivir tantos años así. Hay gente que nació y creció con la revolución y nunca ha tenido nada y tienen que aguantarle pesadeces a la policía, al gobierno, que le quiten su casa porque no tiene papeles, es duro.

Y aun así tu padre sigue apoyando la revolución…

Como ya te dije, no hablamos de eso… creo que él es quien debería responder a esta pregunta. No discutimos esos temas…

¿Qué opinión te merece el Che Guevara?

Siempre vimos al Che como una imagen de progreso y de respeto, desde niños, y me gustaría quedarme con esa imagen hasta que me muera.

¿Qué opinás de Evo Morales?

No me gusta la política. Cuando da la casualidad que muestran algo o hablan de política en la televisión, de cualquier personaje o país, apago el televisor. No me atrae para nada, prefiero enfrascarme más en mis problemas y no en los ajenos. No tengo nada que ver con la política.

¿Qué pensás de Bolivia?

No conozco mucho y menos de su política, pero me gustaría ir a dar algún concierto allá. Hace tiempo me invitaron a cantar y no sé por qué se cayó el proyecto. Si se da, con mucho gusto voy.

¿Qué pensás de Venezuela?

Visité Venezuela dos veces. Cuando fui estuve un poco apartado de la situación política de allá y sabía que era una situación fuerte en esos momentos. Estuve metiéndome en las cosas de la gente y enfrascado en mi trabajo, nada que ver con los problemas por el régimen de ese país porque nosotros no somos políticos, somos músicos, solo que nuestras canciones tienen que ver un poco con la situación en nuestro país, y quizá un poco generalizada de América Latina. Solo hablamos de problemas sociales que tienen el pueblo y la gente de abajo.

¿Qué otros países pensás visitar para dar conciertos?

En un año, cuando termine todo lo que estoy haciendo acá, tengo planificado visitar Puerto Rico, Colombia, México y Chile, de nuevo, y quizá también Perú y Ecuador. A Bolivia quiero ir, pero depende de que alguien organice mi concierto allá, porque me quedé con ganas de ir.

¿Tu novia hace música?

Ella trabaja en otras cosas. Heidy solo se dedica al músico (risas).

¿Qué opinás del nuevo papa Francisco?

Tampoco sé nada de él. Vivo en otro mundo, mi familia, mi trabajo, mi pueblo… Nosotros prácticamente en Cuba somos personas que estamos desinformadas de todo, porque en la televisión nos muestran lo que quiere el régimen y solo lo que les conviene. No conocemos nada del mundo.

¿Qué tipo de música te gusta escuchar?

Me gusta mucho el rap, pero también me fascina escuchar a Fito Páez.

¿Cómo es un día de relax para vos?

En la casa con mi novia, escuchando salsa cubana, que me gusta mucho también, así es mi día de tranquilidad.

¿Cuál es la mejor enseñanza de tu padre?

Casi todo de él ha sido enseñanza y siempre guardo sus buenos consejos…

¿Cuál es su mejor herencia?

El amor al trabajo. Él siempre me dijo que nunca me avergonzara de trabajar en lo que sea porque ningún trabajo es deshonesto.

¿Le cuestionarías algo?

Creo que no, pero si lo tuviera que hacer se lo diría solo a él.

¿Qué es lo que más rescatás de tu padre y de tu madre?

De mi padre, el amor al trabajo, es uno de los aspectos que más he admirado en él. Mi mamá tiene muchas cosas buenas, no sé cuál es mejor que otra, pero rescato la facilidad que tiene para perdonar, que, dicho sea de paso, me la ha heredado.

¿Qué recuerdos tenés de tu niñez y adolescencia?

Me crió mi abuela materna María Isabel Pérez, ella fue el eje de toda mi formación, a ella le debo mucho, por eso la llevo tatuada en mi pecho, cerca del corazón. Tengo muchos recuerdos gratos porque viví en el campo y allí me sentía más libre.

¿Tu vida ha sido fácil o difícil?

Ha sido un poco difícil, porque la situación para el oriente del país es muchísimo más difícil que en el occidente y me cogió el llamado periodo especial, siendo adolescente, entre los 12 y 13 años. Vivía en una casa de madera, pasé muchas necesidades y hasta hambre, a veces no había comida y unos vecinos nos tenían que regalar comida. Mi abuela, como era maestra, para que yo comiera bien me consiguió un espacio en un comedor para profesores, ahí comía antes de ir a clases. Por esa parte fue complicada, pero por otra, fue feliz porque en el campo uno se cría mejor que en la ciudad.

¿Qué opinas de Calle 13?

Respeto mucho a este grupo, nos conocemos con René y admiro bastante lo que está haciendo en América Latina y todo el apoyo que está dando a la gente pobre.

¿Cómo te ves en cinco años?

Quizá ya casado, con hijos y haciendo bastante rap, no sé si mucho, pero es lo que quiero hacer hasta que me muera.

¿Te considerás exitoso?

Uno siempre quiere que la gente lo escuche más y más, pero mi carrera no se basa simplemente en ser exitoso o no, sino en sentirme bien espiritualmente y con lo que estoy haciendo, con la gente que me rodea, me siento feliz. Y si llega el éxito rotundo bienvenido sea, pero no es una cosa con la que sueño despierto.

¿Qué proyectos tenés a corto y mediano plazo?

Terminar todo lo que quiero hacer acá, finalizar mi último disco, que todavía no tiene nombre, hasta noviembre. Son dos en los que estoy trabajando, uno como solista y otro con Sobredosis.

¿Cómo te describís?

Un joven normal como cualquier otro, un clásico prototipo cubano de esta generación, que no tiene nada del otro mundo y me gusta mucho bailar salsa.

Entre el rap y la salsa, ¿con cuál te quedás?

La salsa es una música que la escuchamos desde que nacemos y con la que nos hemos criado y de una forma u otra nos gusta. Cuando hay motivos para celebrar y fiesta, lo que bailamos es salsa.

¿Te gustaría cantar salsa?

Cantarla, ni idea, simplemente me gusta para bailarla.

¿Qué otro tipo de música te gustaría cantar?

Lo mío es rap. El reggae me gusta mucho, es otra tipo de música que pongo para relajarme, pero no para cantarla. Las románticas son para los que quieren hacer y cantar canciones románticas.

¿Sos anticomunista?

Si hablamos específicamente del comunismo imperante en Cuba, entonces puedo decirte que evidentemente soy una persona que está en contra del comunismo…

Háblame, una canción que inquieta a los hermanos Castro

Di lo que no sale, habla de borracho en los portales, de los criminales y la ‘apuyala’ en los carnavales habla que no vale hablar en barrios residenciales de los marginales, de madres con niños sin pañales habla y no te sale, habla con fuerza y precisión de la lancha y regla, y los que se robaron el avión…

Habla con razón de lo tanto que ha pasado aquí de tomo que falta, las obras completas de Martí háblame de ti, de tus mañas, tus estupideces

y de un comunismo fusionado con tus intereses del odio que crece por oírte hablar tantas sandeces y de la miseria porque el pueblo no se la merece…

Habla de las veces que acabastes sin que te distinga con tu cara linda… Háblame de Ochoa repinga de todos los muertos, de todo lo incierto

de todos los conciertos que nos censuran por estar despiertos y con los ojos abiertos…

Habla de Vane, de Juanes, lo que pasó que aunque nos pidieron, no estuvimos ni aldeanos ni yo.

Habla de tu miedo, habla del valor que disimula.

Habla más de Cuba, que hay miseria, que la vida es dura, habla de las puras, las que suben a las prisiones porque la injusticia machacó la piel de sus varones y sus corazones… Habla con sinceridad, cojones

pa’ no tener que escribir tan dolorosas canciones…

… Parte de la canción que canta con Tribu Mokoya.

El Deber – Santa Cruz