El socialismo del siglo XXI, cuyas cabezas ideológicas estuvieron en Cuba y en Venezuela en la década de los 2000, con Castro y Chávez, es la corriente política y económica que busca implementar Arce Catacora en la actualidad en nuestro país. Fracasó en aquella época y volverá a fracasar Tilín, el presidente de las causas perdidas, porque está remando a contracorriente y no asume la experiencia de aquellos países limítrofes que por ningún motivo quieren volver a esa izquierda radical por el fracaso y el repudio que ocasiona en sus poblaciones.
Como ejemplos: Argentina demostró que esta ideología los llevó a un fracaso total en temas sociales y financieros, más que seguro este año las urnas lo demostrarán llevando a líderes más liberales a la presidencia. Brasil tuvo una reñida elección donde en segunda vuelta ganó la izquierda de Lula sobre la ultraderecha de Bolsonaro. Lo anecdótico es que Lula tiene una alianza de poder con un representante de la derecha, lo que le impedirá adoptar las medidas caóticas del antiguo socialismo castrochavista, más aún cuando la Asamblea Legislativa es de mayoría bolsonarista.
Chile, con su presidente Boric, no tiene ni el 30 % de simpatía de la población, su proyecto de constituyente fracasó estrepitosamente y el pueblo chileno reafirmó sus ganas de seguir produciendo, de continuar generando riqueza y empleos para su población a través del esfuerzo privado. Perú, en 6 años 6 presidentes, todos ellos de izquierda, hasta la fecha no consolidan un liderazgo real, pero su congreso legislativo es de derecha y la economía de país funciona gracias a la inversión privada.
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Y así podemos seguir dando ejemplos de Venezuela, de Cuba, de Nicaragua, donde el socialismo se jacta de ser un fracaso absoluto por sus propias características, donde: Intentan que todo medio de producción sea de propiedad pública. Que los recursos productivos, como fábricas, minas y tierras, sean propiedad del Estado o de la comunidad en lugar de particulares. Quieren a toda costa centralizar toda planificación en lugar de dejar que el mercado libre decida qué se produce y cómo.
Sus famosos discursos de un reparto equitativo de la riqueza, que tiene como objetivo lograr una distribución más igualitaria de la riqueza y evitar la acumulación de grandes riquezas en manos de una élite, la hacen para beneficiar a la elite de poder que maneja el Estado. Para nada les interesa promover la democracia participativa y la representación de los trabajadores en la toma de decisiones, si no es solo para la propaganda y el discurso presidencial.
Ahora bien, lastimosamente cuando llegan las elecciones en cualquiera de estos países, nadie les explica a los electores el significado de las otras corrientes que existen y que muchos líderes representan. Pero cuando uno escucha a los líderes del MAS hablando evadas, lo que hacen es denigrar las otras corrientes como el neoliberalismo y el liberalismo. A tal grado que hacen aparecer estos denominativos ideológicos como insulto para el boliviano, cuando en realidad son alternativas que, aplicadas de manera idónea, le pueden traer muchos réditos y ventajas a los ciudadanos.
Para que se entienda de una manera simple, el neoliberalismo es una corriente económica y política que defiende la libre empresa y el libre mercado como medios para aumentar la eficiencia económica y promover el crecimiento. Los principios del neoliberalismo incluyen la reducción del papel del Estado en la economía, la eliminación de barreras comerciales y la privatización de empresas estatales. Los defensores del neoliberalismo sostienen que estas políticas pueden mejorar la eficiencia y la prosperidad a nivel individual y a nivel nacional. Sin embargo, el neoliberalismo también ha sido objeto de críticas por su impacto en la desigualdad y por su papel en crisis económicas globales.
Y el liberalismo es una corriente política y filosófica que defiende la libertad individual y la limitación del poder del Estado. Los liberales creen que el individuo debe tener derecho a hacer lo que quiera con su vida y sus bienes, siempre y cuando no dañe a otros. Los liberales también promueven la democracia y el Estado de derecho como medios para proteger los derechos individuales. Los principios del liberalismo se basan en la creencia en la razón y el progreso, y han sido influyentes en la formación de muchas democracias modernas.
Ahora bien, la corrupción y el fracaso del socialismo en nuestro país está generando a pasos agigantados un Estado fallido por la ineficiencia económica que se nota, la falta de incentivos para la innovación, el esfuerzo y combatir la corrupción. El Estado boliviano actualmente está atravesando problemas serios para cumplir con sus obligaciones fundamentales de proporcionar servicios básicos a sus ciudadanos, mantener el orden público y proteger los derechos de sus habitantes. Está enfrentando problemas a través de conflictos internos, inseguridad, falta de infraestructura, corrupción, dependencia de ayuda internacional y poderes del Estado a su servicio en contra de la ciudadanía, con una justicia politizada y una policía embrutecida, odiadora con rasgos anti raciales.
Estos problemas pueden llevarnos a factores muy graves para la sociedad boliviana y la unidad del territorio boliviano. La mala gestión gubernamental, el aumento de la deuda externa y la confrontación con el oriente del país, denota una crisis que puede ser tan grave que la sociedad se puede desintegrar completamente y el gobierno no tener control sobre el país.
Pero el problema, lastimosamente, no termina ahí, sino que, Santa Cruz tiene un problema que tiene que resolver lo más antes posible, ya que sus grupos de poder también generan confrontación, desigualdades y sobre todo discriminación hacia el ciudadano común. Cuesta admitirlo, pero es verdad.
El sentido de la masonería como la logia más reconocida a nivel mundial, basada en principios éticos y morales universales, fue el incentivo para crear las logias locales que, en aquel entonces, cuando nacieron, cada uno de sus miembros se comprometía a trabajar para mejorar sí mismos y contribuir a la sociedad. Como los masones, estos tienen una estructura jerárquica y sus miembros progresan a través de grados, desde el aprendiz hasta el maestro o mallete o como los llamen. La masonería y estas logias locales también tienen simbolismo y rituales que se utilizan en sus ceremonias. Aunque la masonería ha existido durante siglos, todavía es una institución influyente en muchas partes del mundo y cuenta con miembros distinguidos en muchos campos, y en estas logias locales su influencia se ha convertido en una tendencia dañina para los intereses cruceños.
Sabemos que las logias son organizaciones secretas o sociedades cerradas que pueden tener diferentes fines y objetivos. Lastimosamente, lo que se ve actualmente es que estas logias cruceñas tienen sus intereses en el manejo de cooperativas; en el tráfico de influencias en la Gobernación y en la Alcaldía; en instituciones privadas, productivas y agropecuarias; Intentan distorsionar los casos de corrupción: en COTAS; evitan aclarar temas de corrupción en ENTEL, Impuestos Internos, YPFB en la época de Añez a cargo de sus representantes; y muchas denuncias de actividades ilegales en distintas instituciones que dañan las demandas cívicas de los ciudadanos ante el gobierno y que están siendo demandadas en las calles, luchando contra el gobierno para que respeten sus derechos.
El ambiente social a nivel nacional se está llenando de odio, Tilín saca a relucir el supuesto apoyo que tiene de organizaciones sociales afines al gobierno, dejando claro la división tajante que existe con la clase media y el oriente del país. El odio político está tomando muchas formas y está siendo promovido de diferentes maneras. Está siendo utilizado por el gobierno para atraer a un público polarizado y para distraer de los problemas reales, financieros, sociales y políticos internos del MAS. También está siendo utilizado para marginar y discriminar a ciertos grupos de personas en Santa Cruz, mientras esto ocurre, existe una cobardía de parte de estos grupos de poder que intentan acallar y apaciguar las protestas valientes del pueblo, con la única intención de no verse involucrados y zafar cualquier tipo de investigación respecto al óbolo entregado que pueda llevar a sus confraternos a purgar sus delitos.
Este odio político es peligroso porque es promovido por el propio presidente y sus ministros más influyentes con él. Va a tener un gran impacto en la sociedad boliviana, no hay duda de ello. Es importante recordar que el respeto y la tolerancia son valores fundamentales en cualquier sociedad saludable y que es importante tratar a todas las personas con dignidad y respeto, independientemente de nuestras diferencias. Esto incluye a aquellos con los que no estamos de acuerdo políticamente.
Es el momento de pensar en los demás, es el momento de frenar arbitrariedades, es el momento de que los valores y principios vuelvan a nuestra sociedad cruceña, es momento de pensar en una SANTA CRUZ DIGNA Y GRANDE.
Alberto De Oliva Maya
