Los 10 mejores momentos de Tony Soprano


James Gandolfini fue el actor que le dio vida a uno de los mafiosos más queridos del espectáculo; su interpretación en la serie de Los Sopranos lo hizo inmortal.

Tony Soprano se convirtió en el mafioso más famoso de la TV

James Gandolfini, un actor que se ganó la simpatía de muchos gracias al papel de «Tony Soprano» en la exitosa serie Los Sopranos, que era el capo más temido de Nueva Jersey. Gandolfini creó un personaje que nos hacia reír y también temerle, un jefe de la mafia que adoraba a su familia y que sabía defenderla cuando era necesario.

Durante seis temporadas seguimos al mafioso que tenía que afrontar los problemas en su casa así como los de su organización criminal, mismos que lo llevaron con una terapeuta que lo ayudaba a solucionar sus problemas… «Tony Soprano» es sin duda uno de los grandes capos que ha dado la televisión y el cine, muchos podríamos pensar que Tony fue el «Vitto Corleone» de los tiempo modernos, dos capos temidos pero que a su vez eran caritativos con las personas que los rodeaban.



Gracias a Los Soprano Gandolfini se convirtió en uno de los actores más famosos de estos últimos tiempos, sin embargo su vida acabo pronto, falleció el pasado 19 de junio,  a los 51 años de edad, no obstante este actor nos dejó grandes momentos y el sitio numerocero.es trae una recopilación ellos:

«La Presentación». En apariencia, nada excepcional. La rutina de un hombre que se sube a su coche en los suburbios de una ciudad estadounidense cada mañana. Sin embargo, estos títulos de crédito nos servían para presentar al personaje en su ecosistema: de la autopista a los bares de carretera, las zonas deprimidas y Satriale's, hasta llegar al barrio residencial de clase media-alta.

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«El Capo». No es un hombre normal porque tiene un gran peso sobre sus espaldas. La mafia a comienzos del siglo XXI puede que ya no sea tan poderosa como antes, pero sigue siendo una organización que hay que dirigir, con personalidades fuertes que manejar y contrincantes a los que no puedes dar la espalda. ¿Cómo gestionar todo eso? Es una de las claves de Los Soprano, serie en la que nos encontramos a personajes tan irritantes como Ralph Cifaretto. Aquí tenemos una muestra de cómo Tony podía llegar a manejar estas situaciones.

 

«El Paciente». La responsabilidad y un instinto de supervivencia constante hicieron que la ansiedad se apoderase de Tony. La relación con su psiquiatra, la Dra. Melfi, comenzó siendo uno de los pilares de la serie. Pese a que más tarde se iría diluyendo, gracias a esas sesiones pudimos ahondar en la personalidad del cabeza de la familia Soprano: sus miedos, sus miserias y, también, su enorme deseo de poseer, de una forma u otra, a todo el mundo a su alrededor.

 

«El Marido». En una serie donde las relaciones personales y «profesionales» se unían hasta desaparecer los límites entre una y otra; la familia fue un pilar básico y, dentro de ella, especialmente su relación con las mujeres. Todos los personajes femeninos de Los Soprano tienen personalidades fuertes, empezando por una «Carmela Soprano» interpretada de manera excepcional por Edie Falco que jamás se acobarda ante la poderosa presencia de Tony. Capaz de consentir humillaciones para lograr sus fines, la relación de Carmela con su marido tuvo muchos altibajos, con peleas tan intensas como esta.

 

«El Hijo». Si hablamos de mujeres en la vida de Tony, su madre es básica para entenderle. De todos los personajes de la serie, puede que no haya ninguno tan odioso como Livia Soprano, manipuladora y calculadora hasta el punto de utilizar su avanzada edad como escudo ante sus maquinaciones. Janice, una de las dos hermanas de Tony también tiene parte de influencia en él. En esta escena ambas son protagonistas de uno de los enfrentamientos más descarnados de la serie.

 

«El Padre de Anthony Jr». Por si fuera poco con su madre, hermanas y esposa, las relaciones de Tony con sus hijos también fueron una fuente de conflictos. El chico, su heredero ya desde el nombre, resulta ser un perfecto adolescente pusilánime de clase alta estadounidense: vago, sin carácter y capaz de las mayores estupideces. Una auténtica desgracia para un macho alfa que busca alguien que continúe su trabajo.

 

El Padre de Meadow. En contraposición a AJ, Meadow Soprano es la contestataria de la familia, la primera de los dos en darse cuenta de que su padre no se dedica a la «gestión de residuos» y la que se debate entre el amor a su padre y el rechazo a su manera de ganarse la vida. A lo largo de la serie, Meadow lanza varios desafíos a Tony, como el que representa para un italoamericano chapado a la antigua el hecho de que su hija salga con un afroamericano.

 

«El Jefe de Chris». Parte de la familia en todos los sentidos, Chris Moltisanti tiene casi todo lo que Tony querría ver en su hijo AJ y que este no le puede ofrecer. Estaba llamado a ser su sucesor, pero el carácter díscolo y caprichoso de Chris acabó siendo un problema, así como su adicción a la cocaína y sus devaneos con el cine.

 

«El amante de la comida». Puede parecer un aspecto secundario, pero uno de los placeres de Los Soprano es ver a sus personajes comiendo. De la cocina italiana casera de Carmela a los grasientos y apetitosos bocadillos que Tony come en la «oficina», o esos cannoli que lleva a su madre y a Uncle Jun, casi no hay capítulo en el que no aparezca alguien comiendo, como buena familia italoamericana.

«EFinal» Polémico y parodiado, el final de ‘Los Soprano' ha marcado también una manera distinta de cerrar una serie. La red está repleta de explicaciones y teorías, pero lo cierto es que uno no puede evitar pensar que David Chase y sus guionistas decidieron que la ambigüedad era la manera perfecta de hacer que su personaje viviese para siempre.

 

¿Qué otra escena consideras de las mejores de Tony Soprano?

¿Qué otro personaje recuerdas de James Gandolfini?

 

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Fuente: de10.mx