Bolivia despierta interés de inversión externa en al menos cinco áreas de explotación minera


La reforma de la normativa minera será articulada con la futura ley de inversiones


Ministro de Minería, Marco Calderón. Foto: Ministerio de Minería

eju.tv

En el concierto internacional hay interés de inversión en la explotación de plata, zinc, antimonio, tungsteno y cobre, además de minerales críticos estratégicos en el contexto de la transición energética global, informó el ministro de Minería, Marco Calderón.



La Convención Anual de la Prospectors & Developers Association of Canada (PDAC), de los primeros días de este mes, fue el escenario en el que se expresaron las muestras de interés.

“Como resultado, se concretó una agenda de reuniones con al menos 20 empresas en Canadá y Estados Unidos, varias de las cuales manifestaron interés en proyectos de la Corporación Minera de Bolivia (COMIBOL)”, explicó, según un boletín institucional.

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La convención PDAC es el evento líder mundial en exploración y minería, celebrado anualmente en Toronto, Canadá.

Para generar condiciones de inversión, el Gobierno impulsa una reforma minera integral para destrabar inversiones, modernizar el marco normativo y mejorar la competitividad del país, con el acompañamiento técnico del Banco Mundial.

Actualmente está en curso un diálogo con distintos actores productivos, incluyendo cooperativas auríferas, minería mediana, operadores privados y productores de minerales no metálicos, con el objetivo de identificar cuellos de botella y plantear soluciones viables desde la realidad del sector.

“El país no puede resignarse a una presencia limitada cuando cuenta con un alto potencial geológico”, afirmó, y perfiló la adecuación al régimen de contratos mineros, la consolidación de derechos y la resolución de los retrasos administrativos que afectan a distintos subsectores.

En ese sentido, afirmó que la nueva propuesta apunta a una adecuación “realista, viable y orientada al destrabe productivo”. La normativa será articulada con la futura ley de inversiones, incorporando incentivos fiscales y no fiscales, bajo un enfoque que prioriza la expansión de la actividad económica sin afectar la recaudación estatal.