Los interculturales iniciaron hace dos semanas un bloqueo de caminos que impide el ingreso de alimentos y combustible a Caranavi

“Caranavi está en una situación cerca de la hambruna” debido al bloqueo de los interculturales, que lleva dos semanas e impide el ingreso de alimentos. De no prosperar un nuevo intento de diálogo, la Policía procederá a levantar el bloqueo que aísla a esta región, que es un punto de conexión de La Paz con el norte de Bolivia, informó el viceministro de Régimen Interior, Hernán Paredes.
“La garrafa de gas licuado está costando 140 bolivianos, cuando su precio real es 22,50 bolivianos; hay escasez de alimentos y el pueblo está, realmente, enardecido”, explicó sobre la situación en la que se encuentra esta población y el intento de desbloqueo de los pobladores que terminó en enfrentamientos y heridos.
Los interculturales y los choferes de Caranavi mantienen desde hace dos semanas un bloqueo exigiendo el abastecimiento y la calidad del combustible, además del mantenimiento de carreteras. Con estas mismas demandas, los choferes a Yungas iniciaron un bloqueo que fue suspendido después de un acuerdo para el ingreso de 20 cisternas con combustible y maquinaria para el mantenimiento de los caminos.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
Paredes aseguró que las demandas de los interculturales fueron atendidas, dado que son similares a las de los choferes a Yungas, por lo que solo ve intereses políticos en mantener la extrema medida de presión y generar un gran perjuicio a los habitantes de Caranavi.
“Ya hemos desplazado un batallón de policías y, en caso de que no sea resuelta esa negociación, por pedido de la población de Caranavi, vamos a hacer operativos para desbloquear esa carretera. No podemos perjudicar a todo el norte de La Paz y, en gran parte, a Beni”, anunció.
Paredes informó que está en curso un nuevo intento de diálogo con los dirigentes de los sectores movilizados, para levantar los bloqueos y evitar la intervención policial.