Los africanos fueron más en el PT pero no concretaron y, cuando reaccionaron los galos, no hubo cómo pararlos: Kiki, con un doblete, y Barcola le dieron la victoria 3-1.

El mundo futbolero estaba esperando el debut de Francia, uno de los grandes candidatos el título en este Mundial. Y el subcampeón del mundo dijo presente. Después de un primer tiempo a media máquina, Kylian Mbappé apareció en toda su dimensión en el complemento: clavó un doblete y lideró la victoria de Les Bleus, 3-1 contra Senegal en el inicio del Grupo I.
En el MetLife Stadium de Nueva Jersey, Francia salió con cuatro delanteros y nombres que daban miedo. Con Mbappé de faro, más Dembelé, Olise y Doué, un 4-2-4 con dos atacantes que se turnan para sumarse a la generación en la mitad de la cancha. Un equipo que no se desespera por tener la pelota porque sabe que puede lastimar en cualquier momento con los de arriba. Sin embargo, el pulso de esa primera mitad lo marcó Senegal.
Sin miedo para salir a jugarle de igual a igual a Francia, el finalista de la última Copa Africana de Naciones tuvo dos situaciones clarísimas para ponerse en ventaja. La primera, un remate de Nico Jackson que pegó en el palo, después en el arquero y salió al corner. Y antes del descanso, tras un jugadón del histórico capitán Sadio Mané por la izquierda, en la que Sarr, algo incómodo en la definición, se perdió el gol abajo del arco.

A Francia le costaba hacer pie en la mitad de la cancha, pero Deschamps tomó nota y metió mano para el complemento. Centralizó a Olise y a partir de ahí comenzó a ganar el partido. El equipo azul se transformó en una topadora y empezó a sumar méritos para ponerse arriba en el marcador: Doué remató al lado del palo y el arquero Mendy metió dos atajadones mano a mano, ante Olise y Mbappé.
El gol se hacía desear y empezaba el nerviosismo: Mbappé se tiró en el área y todo Francia pidió penal, pero el árbitro australiano fue al VAR y mantuvo su decisión. Pero al toque llegó el primero, justamente de Mbappé, y con él el alivio galo.

Pudo ponerse nuevamente en juego Senegal, pero a Jackson le anularon bien el empate y del otro lado Francia no perdonaba. Deschamps mandó a la cancha a Barcola en lugar del intrascendente Dembelé y, al toque, el ingresado estampó el 2-0.
Con empuje, ya en el tiempo recuperado, Senegal descontó con Mbaye, ayudado por una floja respuesta del arquero Maignan (sobre la hora sacó otra muy jodida sobre la línea). Pero a Mbappé le quedaba resto para una joyita más: de media distancia, se llenó el empeine de gol y la colgó del ángulo para el 3-1 definitivo. Con ese tanto superó a Pelé y -transitoriamente- a Messi en tantos mundialistas. Un animal.