El desafío que tiene el TSE es modificar la Ley de Régimen Electoral, la Ley de Organizaciones Políticas y la Ley del Órgano Electoral.

Reelección, fortalecimiento de los derechos políticos, afianzamiento de la independencia, respeto a la preclusión y presupuesto son los cinco ejes que identificó el vocal del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Carlos Alberto Goitia, para la reforma de las leyes electorales en el país.
“La verdad es que es una tarea titánica porque hay que encarar la reforma de varias leyes que hacen al conjunto de las reglas, que son las que nos permiten tener autoridades electas”, señaló Goitia en entrevista en Cadena A.
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El vocal aseguró que quedó muy claro que una persona no puede estar en la Presidencia por más de 10 años, por tanto, habrá que reformar la Constitución Política del Estado (CPE).
“Una de las reformas importantes en la Constitución que nos dé paz y tranquilidad a los bolivianos es terminar de establecer aquello que ha quedado muy claro ya desde hace tiempo y es que una persona no puede estar, por ejemplo, en la presidencia del ejecutivo más de 10 años”, indicó.
Otro punto, señaló que se trata de reforzar los derechos políticos de los bolivianos, que no se limitan a depositar el voto, sino que implican una tarea más compleja de formación democrática y de participación en distintos ámbitos de poder.
Agregó que una lucha clave es afianzar la independencia del Órgano Electoral, y que al igual que señaló la presidenta del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) ya no se aceptan llamadas, es decir, no debe haber presión que surta algún efecto en las decisiones de la entidad electoral.
A esto se suma, dijo el respeto al principio de preclusión, que en algún momento el Órgano Judicial lo degradó a un simple incidente. “Y claro, el principio de preclusión es tan importante para el desarrollo de cualquier proceso electoral. tiene que estar esto en la Constitución”, refirió.
Goitia consideró que el tema de un presupuesto adecuado es muy importante porque va ligado a la posibilidad de convertir al Órgano Electoral en un ente técnico. Además, dijo que permitiría transitar a una carrera administrativa, que significa que quienes entren a la institución tengan el perfil técnico que le dé solvencia y solidez a la institución electoral.
El desafío que tiene el TSE es modificar la Ley de Régimen Electoral, la Ley de Organizaciones Políticas y la Ley del Órgano Electoral.
Esa necesidad surgió tras las recientes elecciones judiciales y generales, procesos que tropezaron con varios inconvenientes fruto, en parte, de las normas vigentes que no son del todo claras.