Amenazas. El calvario de los vecinos no termina con el desorden gremial y la gente prefiere irse en busca de tranquilidad.
Ref. Fotografia: Amenaza. Además de enfrentar el desorden e invasión de espacios, los vecinos deben convivir con la inseguridad y la venta de drogas que generan chicherías. La basura sobra.
Le costó tomar la decisión pero finalmente lo hizo. Luego de vivir más de 41 años en el barrio Villa Rosario, ubicado en la zona del tercer anillo externo, finalmente se animó a instalar el letrero donde oferta a su casa al mejor postor, pues afirma que ya es imposible habitar el lugar que está agobiado de basura, camiones, chicherías, cleferos y todos los problemas que derivan la presencia del mayor mercado de abastecimiento de la ciudad.
«Es difícil dejar el lugar donde se hicieron realidad muchos sueños, donde creció mi familia, el sitio donde se sembró mucha esperanza entre los vecinos para lograr un barrio ejemplar», señala un jubilado, quien lamenta que hoy no se pueda apreciar muchas de las virtudes vecinales por las que trabajaron todos los vecinos de la zona.
«Ahora es imposible siquiera que los niños asomen la nariz a la reja, menos aún disfrutar de las áreas verdes, por último hasta la iglesia, que es un lugar sagrado, está lleno de cleferos y malvivientes», afirmó el hombre.
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El calvario es de día y de noche. Y es que las quejas de Rodolfo son bien sustentadas cuando tiene dos chicherías que funcionan de manera camuflada en la calle que vive.
Si bien a pocos metros de su domicilio existe un parque municipal, el mismo está deteriorado, sin césped, y con rastros de alcohol y clefa que dejan los malhechores que invaden el espacio público en las noches.
«El calvario es todo el día, uno no descansa porque el Abasto genera movimiento de día y de noche.
Cuando los camiones y el comercio se apagan, aparecen el alcohol y las drogas para complementar el cuadro de basura que dejan los gremiales», dice con impotencia.
La gente que fundó el barrio no quiere el comercio. Las familias de don Rodolfo y el señor Ignacio Velasco son quizás unas de las pocas que quedan de la masa vecinal que se asentó en 1974 en la zona, junto a los extrabajadores del entonces llamado Comité de Obras Públicas y que no se dejó seducir por el comercio como fuente de ingresos. Sin embargo, aquella unidad está por desaparecer debido a la expansión del mercado que se ubica a tres cuadras del lugar.
«Creo que uno se acostumbra a todos los problemas pero no a la inseguridad. Ahora en esta zona no se puede salir a la calle ni usar el transporte, menos disfrutar de nuestras áreas de equipamiento como lo hace cualquier ciudadano», dice Elizabeth Velasco que vive desde hace 26 años y quien aún guarda la esperanza que la situación cambie con el traslado de este mercado a un nuevo espacio.
«Hay mucha gente que se ha ido, es poca la que se queda con la idea de habitar correctamente este barrio y que vuelva a ser como antes. Esperemos que todo esto cambie cuando la Alcaldía traslade este mercado, pues no tiene la capacidad para enfrentar los problemas, ha sido rebasada», dijo.
La inseguridad es el pan de cada día. Fuera de los problemas que derivan la invasión de los espacios públicos, como la basura y el caos vehicular, los vecinos deben lidiar con más de treinta negocios de bebidas alcohólicas que operan en la zona y que en el mayor de los casos, se camufla entre supuestos restaurantes.
Por otro lado, la venta de sustancias prohibidas se ha convertido en otra amenaza que sufren los vecinos, no solo por el acceso que puedan tener los jóvenes sino por los riesgos que implica tener gente viciosa a la merced del día.
«Más de una vez escuché decir a los cleferos a ella no, pues no asaltan a la gente que vive aquí, pero uno no puede tener visitas porque no las respetan ni a las personas ni a los vehículos» señaló Mafalda Herrera, otra mujer que vive cerca del tercer anillo externo y que también decidió poner en venta su domicilio.
«La gente que quiere vivir tranquila y no del comercio, ya es contada, nadie quiere vivir aquí pues somos presos del desorden, la suciedad y la inseguridad», señaló la mujer.
No vemos resultados de operativos. Lorgio Pereira, otro vecino que también tiene en venta su casa desde hace dos años, afirma que se cansó de esperar que la Alcaldía ponga orden en la zona y decidió vender su terreno. «Cuesta mucho dejar lo que a uno le costó construir pero hay que buscar un lugar seguro para la familia», se limitó a decir el hombre quien dice ser testigo de la cantidad de veces que los vecinos de la zona hicieron cartas y solicitudes para intervenir la zona, aunque afirma que los resultados se muestran solos.
Hay más de 10.000 gremiales en los espacios públicos. Consultado al respecto, el secretario de Defensa Ciudadana de la Alcaldía, José Negrete, señaló que los operativos son constantes en la zona. Sin embargo, admitió que este sector gremial es prácticamente incontrolable.
Según señala son cerca de 10.000 comerciantes que tienen invadida las zonas cercanas a este centro de abastecimiento, situación que ha sido difícil de controlar debido a la falta de un establecimiento adecuado para su traslado.
En este sentido, mencionó que la construcción de los mercados Minorista La Ramada y Mayorista Abasto fueron diseñados para dar solución a los conflictos de estos dos mercados que se han convertido en los mayores sitios de concentración del caos vehicular y la invasión de los espacios públicos.
Sin embargo, indicó que esta obra aún está en proceso de construcción en el caso del mercado Abasto.
Sobre el mercado La Ramada informó que el establecimiento ya está concluido aunque afirmó que su apertura estará postergada hasta la realización de un censo de gremiales para una correcta y democrática distribución de los puestos.
«El Abasto es uno de los centros que concentra una gran cantidad de problemas. Sin embargo, se están trabajando en soluciones graduales en lo que respecta centro de abastecimientos», señaló el funcionario, quien afirmó que las soluciones se harán palpables una vez esté concluido el nuevo establecimiento que se construye en la avenida Moscú.
De momento se realizan operativos aunque no son suficientes, pues es un sector amplio de gremiales.
Entre tanto, Negrete señaló que se está realizando el ordenamiento en otros mercados de la ciudad, con la finalidad de dar mejores condiciones a la población al momento de abastecerse.
«Estamos priorizando problemas que afectan a la seguridad de los vecinos que es la venta de productos y servicios de manera informal como es el caso de la feria Barrio Lindo y el mercado La Ramada, esto no quiere decir que se haya descuido este problema que hay en el mercado Abasto», señaló .
En este sentido, anunció que coordinará con la Secretaría de Recaudaciones y la Dirección de Tráfico y Transporte para intervenir con operativos y buscar soluciones temporales para los vecinos que piden ordenamiento.
Obra
La apertura del nuevo mercado se hace esperar
Si bien la Alcaldía anunció la apertura de un nuevo mercado mayorista para trasladar a los comerciantes del mercado Abasto, la apertura de este nuevo centro de abastecimiento se hace esperar por parte de la Alcaldía Municipal.
El terreno destinado para el Mercado Mayorista que se encuentra ubicado en la UV 189 A. Distrito 10, doble vía La Guardia, con una superficie de 101.149,15 metros cuadrados es de propiedad del Gobierno Municipal y la obra que demandará una inversión de cerca de dos millones de dólares, serán financiadas mediante un convenio suscrito entre la Corporación Andina de Fomento (CAF) y la Alcaldía cruceña
La obra que requirió una inversión de Bs 97 millones tendrá la capacidad para 400 locales de comercio cerrados, 110 locales de abiertos, 240 puestos de parqueo de camiones, 150 parqueos para dormitorios de camiones, ingreso controlado, laboratorios de control, comedor, administración, depósitos, patio de basura, kioscos, duchas, baños, parqueos.
Su apertura aún no ha sido definida por el Municipio.
Conflicto
Gremiales afirman que pagan
Pese a los operativos que realiza permanentemente de la Alcaldía, los vecinos y vivientes de la zona no se conforman con las acciones, asegurando que la figura no cambia.
No obstante, destacaron el último operativo que realizó la Alcaldía con la prohibición del estacionamiento de camiones, pues los mismos han vuelto al lugar pese a la cantidad de veces que los han sacado.
Se estima que son más de 300 los camiones que se estacionan diariamente en cinco cuadras aledañas al centro de abastecimiento. Los comerciantes afirman que tienen la autorización de la Alcaldía y que pagan por ocupar estos espacios públicos.
Nosotros no hacemos daño a nadie tenemos derecho a trabajar y mientras no nos den un espacio adecuado no vamos a salir de aquí, señaló en tono molesto una de las comerciantes que vende fruta en una de las calles cercanas al Abasto.
«Si estamos aquí no es porque pagamos para estar aquí y trabajar, mientras no haya un mercado o un parqueo para nosotros no vamos a salir de aquí», señaló otra comerciante que se molestó por las consultas y fotografías realizadas en el lugar.
Sin embargo, las mismas se limitaron a responder sobre las declaraciones de los vecinos quienes afirman que son constantemente afectados por la basura y que además no pueden circular libremente.
«Todos los días es una pelea, porque se asientan en la puerta de los garajes y además se ensucian en las calles y dejan la basura sin ningún remordimiento», señaló Chelina Aguilera, una vecina de la zona que dice estar cansada de este abuso.
Fuente: eldia.com.bo
