Según el Informe de Competitividad, la calidad de las infraestructuras de 15 países latinoamericanos ha disminuido. Señalan que es un dinamizador de la economía

Efraín Varela / DINERO – [email protected]
En los dos últimos años, la ralentización económica que ha afectado a varios países latinoamericanos ha supuesto también una disminución de las inversiones en infraestructuras. Así lo afirma Juan Antonio Cuartero, director general de Negocio de Structuralia, una escuela de formación especializada en infraestructuras, ingeniería, energía y arquitectura que tiene sede principal en España.
El experto explica que ante los menores ingresos fiscales, los gobiernos han decidido cuadrar los presupuestos por la vía más rápida: retrasando proyectos de infraestructuras. Pero esta política está comenzando a tener algunas consecuencias, como muestra el Informe Global de Competitividad sobre calidad de infraestructuras, publicado en septiembre por el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés).
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Cuartero señala, en base al informe, que hay una correlación fuerte entre renta per cápita de los países y calidad de sus infraestructuras. «Cuanto más ricos mejores infraestructuras, y viceversa. Cuanto mejores sean las infraestructuras, más aumenta la riqueza del país a largo plazo«, indica.
Además, sostiene que la inversión en infraestructura facilita el crecimiento económico en un plazo más corto ya que actúan como dinamizadores de los territorios.
De 17 países de América Latina analizados por la WEF, en 15 naciones el puntaje en la calidad de las infraestructuras ha disminuido. El informe de competitividad la califica de 0 (muy mala) a 7 (perfecta). Si hace dos años la mayor parte de los países se ubicada en el entorno de 3,5 a 4, en la última edición de este informe la región en su conjunto ha bajado al rango de 3 a 3,5.
Fuente: eldeber.com.bo